El día que Rafa Márquez quiso comprar el Atlas

Hace 8 años, en sociedad con el cantante Alejandro Fernádez y el empresario Guillermo Romo, el jugador intentó comprar el club, pero al poco tiempo se desistió.

Rafael Márquez en el partido vs. Nueva Zelanda
Rafael Márquez en el partido vs. Nueva Zelanda (Imago7)

Ciudad de México

Era octubre de 2009. Rafael Márquez jugaba su séptima temporada con el Barcelona, pero su mente también estaba en México.

Él, junto con una sociedad entre el cantante Alejandro Fernández y el empresario Guillermo Romo, hicieron una oferta para comprar al equipo de sus amores: el Atlas.

En aquel entonces, los Zorros ya tenían problemas económicos y la gestión del club era complicada para los 124 socios.

El capitán de la selección decidió lanzar la propuesta junto con el entonces líder de Grupo MEGA y Alejandro Fernández, y entre los tres, harían la que hasta ese entonces era considerada la mejor oferta recibida hacia el club.

"El Atlas es mi equipo, ahí comencé mi carrera y ahora tengo la oportunidad de contribuir en un proyecto que puede ser muy exitoso. Ésta era una de mis metas a largo plazo, un sueño que parece se hará realidad antes de lo que pensaba", comentaba hace ocho años Márquez Álvarez sobre la posibilidad de comprar al equipo rojinegro.

Alejandro Fernández, quien también es gran aficionado de los Zorros, apoyaba esta unión para comprar el equipo de futbol.

Mientras que el empresario Guillermo Romo aseguraba que su proyecto tendría que dar resultados en caso de comprarlo, pues es de lo que vive el equipo y la afición.

"El futbol del siglo XXI además de pasión, debe ser un proyecto con claras metas en el largo plazo, que debe dar resultados a su afición y a quienes participan con su talento y trabajo en éste", comentó en 2009.

Sin embargo, dos meses después, en diciembre de 2009, la propuesta fue retirada. La sociedad entre estos tres personajes decidió dar un paso al costado debido a que salieron diferencias con el plan deportivo que comprometían los recursos financieros futuros del club y que pegaba en los intereses.

"Las acciones realizadas por el club comprometían recursos financieros y esquemas deportivos que no estaban acorde a nuestros intereses. Esto es muy difícil de evaluar económicamente, por un desconocimiento de los términos y condiciones en que se realizaron estos compromisos", dijo el empresario.

Así fue como Márquez dejó la posibilidad de comprar al equipo de futbol y lamentó el no haber llegado a un acuerdo porque consideraba que tenían la mejor oferta posible.

Cuatro años después, en noviembre de 2013, Atlas fue vendido a Grupo Salinas ante los problemas económicos que no podían afrontar los 124 socios.

Hoy, la realidad es muy contrastante para Márquez. Sí, regresó al equipo de sus amores y en su tercera época enfrenta el "juego más complicado de mi vida".

Su nombre está en juego luego de que el Departamento del Tesoro en los Estados Unidos diera a conocer sus presuntos nexos con el narcotráfico, señalado como un testaferro.