Atlas vence a Veracruz y tiene un presagio de salvación

Atlas sufrió de más en Veracruz, pero logró vencer por la mínima diferencia a los Tiburones Rojos y avanzar un peldaño en la pelea por no descender.


Atlas enfrentó al equipo más débil de la liga.
Atlas enfrentó al equipo más débil de la liga. (Mexsport)

Guadalajara

Eso de jugar “a lo Atlas” se está convirtiendo en una mala costumbre. Los Zorros se cansaron de perdonar y al final terminaron pidiendo la hora en Veracruz. Más que mala suerte, los Zorros padecen de falta de puntería, pero en esta ocasión tuvieron la fortuna de enfrentar al equipo más débil de la liga. Un golpe certero de Maikon Leite fue suficiente para trepar a un escalón en la lucha por no descender. Respira el Atlas, que logró el 0-1 en la cancha de los Tiburones Rojos.

Fueron por lo menos cuatro oportunidades claras de gol las que Leite y José Ortigoza echaron a la basura. Parece ser que sin sufrimiento Atlas no disfruta las victorias, y de cara al Clásico Tapatío, ésta fue la más dulce de la campaña.

El nerviosismo robó protagonismo. Dos conjuntos al borde del descenso se enfrentaban en el Estadio Luis Fuente. Con los guantes recién ajustados, el arquero Édgar Hernández atajó de manera espectacular un disparo de Maikon, quien impactó el balón de derecha aprovechando un descuido de la zaga jarocha. Primer aviso rojinegro.

En el otro flanco, la generación ofensiva de los rojos carecía de profundidad. Ángel Reyna flotaba en el campo y Jehu Chiapas tomó la batuta de un ataque bien neutralizado por Leandro Cufré y compañía.   

En el segundo aviso, Leite no perdonó. A partir de un saque por la banda izquierda, José Ortigoza se sacudió con facilidad la marca defensiva de Carlos Cárdenas y mandó un servicio raso que recorrió lo largo del área para que el brasileño simplemente cerrara la pinza al 23’.

Con el marcador a favor, los Zorros se adueñaron de las acciones. Rodrigo Millar y Leite rompían con facilidad la línea defensiva y Ortigoza dejó ir un par de oportunidades claras frente a la portería.

En el segundo lapso, los rojinegros comenzaron a complicarse la vida. Sergio Amaury Ponce se ganó la segunda tarjeta amarilla y dejó a su equipo con 10 hombres, provocando el ajuste defensivo de Tomás Boy. Edson Rivera tuvo que abandonar la cancha para darle entrada a Antonio Briseño.

Lejos de sacrificar el espectáculo, las acciones se tornaron de ida y vuelta. Ángel Reyna, desaparecido todo el primer tiempo comenzó a tocar balones y generar peligro.

Desde el sector izquierdo, Atlas respondió por medio de Alfonso González, quien le puso un balón exquisito a Maikon, quien controló solo en el área y remató a quemarropa ante la atinada intervención del cancerbero porteño.

Al 69’, Carlos Cárdenas dejó al encuentro 10 contra 10 al jalar la camiseta del delantero brasileño de los Zorros y ganarse su segunda amarilla. Lo que parecía ser un respiro para Atlas, resultó ser detonador para el momento más crítico del partido.

Tarde en el encuentro, los Tiburones Rojos sintieron la sangre en las venas y se volcaron al frente. Facundo Erpen despejó mal un balón que Quiñones remató de derecha para exigir a Vilar, quien salvó a su equipo con un manotazo.  

En los últimos 15 minutos, los tapatíos perdieron la concentración, se encerraron en su propio terreno y se dedicaron a contener de manera apurada el peligro que generaban Víctor Mañón, Reyna y Emmanuel Gil mediante disparos tapados, centros al área, toques en corto y balones parados.