El otro partido: la pasión y la seguridad

Los aficionados solo se dedicaron a alentar y no a provocar distrurbios en el Clásico Tapatío; además, el operativo de seguridad que se llevó a cabo en el Jalisco hizo que hubiera tranquilidad

Afición del Atlas
Afición del Atlas (Imago7)

Guadalajara

La estrategia de venta de boletos para los rojinegros funcionó: fueron mayoría en la tribuna, un 65 por ciento de los locales y un 35 por ciento para los visitantes. Pero con los goles la parcialidad rojiblanca se creció y cantaban como si estuvieran en casa disputando una final.

Y aunque entre los miles de aficionados el juego era más que pasional, en las bancas había uno que lo vivía como nunca. Se trataba de Matías Almeyda. El argentino lo dijo unos días antes: "me encantaría trabar una pelota en el Clásico". El técnico vibró con el partido por muchas cosas, en la previa sufrió como si fuera un jugador y respondió a sus detractores con un triunfo categórico.

El duelo fue de dos equipos con mucho en juego y con las parcialidades crispadas. Hay muchas cuentas pendientes, mucho fuego contenido, apagado apenas, dispuesto a arder a la menor provocación. Dentro del estadio no pasó de más, algún conato de bronca que contuvo la policía. Con los controles y el asedio policial es casi imposible que se crucen las barras. El problema es lejos del estadio, en los barrios, en las colonias, donde se dan sin tregua.

En un Jalisco lleno, la gente de Atlas se entregó en cuerpo y alma, es mucho más que un partido para ellos. Su juego del año. Y ahí estuvieron con esa entrega, con ese aguante dignificando el amor a la a rojinegra hasta el último minuto.

EL OTRO PARTIDO

Afuera del inmueble, patrullas, policías montados, policías a pie, el helicóptero surcando el aire y un patrullaje especial con drones, permitió que las cosas se mantuvieran dentro del control de las autoridades, que no tuvieron que intervenir salvo para apaciguar algunos intercambios de palabras y esporádicos conatos entre aficionados visiblemente afectados por el alcohol.

Los momentos de mayor tensión fueron antes de iniciar el encuentro, cuando la policía tapatía reportó que en el cruce de la Calzada Independencia y Maestros fueron detenidas 73 personas a bordo de un camión, entre ellos cuatro mujeres, todos aficionados de las Chivas que de acuerdo al reporte policiaco alteraban el orden público, pero además, se les aseguraron 3 navajas, 3 latas de aerosol, 16 barrenos, 2 bolas de humo y residuos de droga por lo que ni siquiera pudieron llegar al estadio y se tuvieron que imaginar el encuentro desde una celda en los juzgados municipales.

También quedaron en calidad de detenidos cuatro personas por ingerir bebidas alcohólicas en Circunvalación y la Calzada, dos más por riña a dos calles del estadio, cuatro por supuesta agresión verbal contra policías en el mismo punto, y dos más que en el cruce de Puerto de Todos los Santos y la Calzada arrojaban contundentes contra la gente.