Rayados pega primero ante el Atlas

Monterrey se impuso 1-2 a los rojinegros con un doblete de Rogelio Funes Mori en la ida de los Cuartos de Final del Apertura 2017.

Guadalajara

Un error en la parte baja suele ser gol en contra, pero ante Rayados es un suicidio. Los atlistas pecaron al comienzo del juego y ante los regios eso se paga caro.

Los de Toño Mohamed tuvieron para matar la serie y prefirieron dejar vivo al rival. Los Zorros aún respiran, pero están en terapia intensiva.

Atlas 1, Rayados 2.
El Atlas empezó con nervios el partido y eso en la Liguilla se paga muy caro. La defensa intentó salir jugando con el balón dominado, pero se lo entregaron a Dorlan Pabón en los pies y con ventaja. El colombiano levantó la cara y vio a Funes Mori y gol de los Rayados. Al minuto tres había que cambiar todo, replantear la estrategia, un gol en contra a los tres minutos de partido y ahora los rojinegros tenían que corregir el rumbo apenas iniciada la serie.

El Atlas entró dormido y los regios celebraban el gol de la quiniela.

Pero los regiomontanos querían más y pronto encontraron el segundo gol del partido, parecía que este pleito acabaría en goleada para los de El Barrial.

Al minuto 16, Luis Reyes no pudo con la embestida de Rayados y Dorlan mandó un centro medido y el argentino Funes Mori conectó de cabeza y el segundo de los norteños. El Atlas tenía una empresa difícil, antes de los 20 minutos de juego y los Zorros ya caían por dos goles y el conjunto visitante, se veía sólido, fuerte, no le dolía nada.

El Atlas necesitaba goles, y Alustiza en la banca. El zurdo argentino sentado en el banquillo mientras que los Zorros necesitaban tres goles.

El primer remate de los Zorros fue al 23´ en un cabezazo de Caraglio, qué pasó a medio metro del larguero de la visita.

Los atlistas buscaban todo por la banda izquierda, tándem Reyes, Vigón y Tabó le empezaba a crear problemas a Mohamed, quien mandó a calentar a Efraín Juárez, para tapar de cerrar la avenida.

Con todo el panorama en contra llegó la inspiración. La garra charrúa. Christian Tabó tenía la marca pegajosa de dos defensas rivales, con un amague se quitó a uno, se perfiló y buscó el arco de Hugo González, el balón fue a la escuadra. Un poema. El uruguayo marcó un gol de bandera. El Atlas tenía vida gracias a un disparo con fe de Tabó. Los Zorros buscaban el milagro y con la ventaja de los regios el primer tiempo se escapó.

Para el segundo tiempo, los dos entrenadores mandaron cambios, Mohamed cambió a su lateral derecho, puso a Efra por el colombiano Medina y el Profe sacó a un contención como Salas y puso a un volante ofensivo, Ravel Morrison ante su examen definitivo en México.

El segundo tiempo empezó con una salvada en la línea de parte de los Rayados. Caraglio quedó mano a mano frente a Hugo, pero el argentino no pudo definir, sacó de la zona al arquero y mandó un centro a segundo poste donde Morrison remató a gol, sin portero el balón parecía que iba a las redes, pero la zurda providencial de Vangioni evitó el empate de los Zorros.

A falta de 15 minutos, el Profe Cruz mandó a Alustiza a la cancha. El delantero argentino entró a la cancha para tratar de arreglar el problema, era momento de atacar y aprovechar el poco futbol que los Rayados ofrecieron en el complemento.

Los de Mohamed jugaron bien 17 minutos, pero después bajaron la guardia y le dieron la iniciativa al Atlas, que por más que intentaban, no encontraban el empate.

Al final, Mohamed mandó a la cancha al Poncho González y como era de esperarse la gente lo abucheó cuando entró a la cancha al tamaulipeco.

Los Zorros buscaban el empate, pero no llegaba. Alustiza no gravitaba en favor de los atlistas, el argentino entró apático y en menos de 15 minutos no le daba peligrosidad, ni profundidad al ataque de los locales.

A lo Atlas, cuando se jugaba el tiempo de añadido llegó un tiro violento de Ravel Morrison, tan fuerte le pegó que el portero despejó a dos puños y le quedó el balón a unos metros de Alustiza, pero llegó primero Nico Sánchez a salvar a su cabaña. El Atlas perdió al son de 1-2 en casa y deja el partido de vuelta para una misión imposible, ir y ganarle a La Pandilla el domingo por la tarde. La historia no acaba aún, pero las posibilidades son muy pocas.

GPE