Atlas y los fantasmas de siempre contra la pesadilla común

El nuevo estadio de Chivas vio por primera vez a su equipo remontar una eliminatoria de Liguilla.


La barra rojiblanca desplegó lienzos en azul y rojo junto con las banderas.
La barra rojiblanca desplegó lienzos en azul y rojo junto con las banderas. (Mexsport)

Guadalajara

Estaba tenso desde la previa. Nadie quiere ser eliminado en Liguilla, pero que el odiado rival te eche, es imperdonable. Chivas va a semifinales y al Atlas, muchas gracias por participar.

En el ambiente se sentía que un gol podía matar la eliminatoria. La afición de Chivas buscaba empujar, pero lo hacía a ratos. Los nervios podían más. Ni el Atlas agazapado les daba ese voto de confianza, también ellos dependían de marcar rápido en el partido.

El recibimiento fue a la altura. Aún quedaban huecos en el estadio cuando los equipos saltaron al campo, pero la barra rojiblanca desplegó lienzos en azul y rojo junto con las banderas. Dicen que los jugadores son los que ganan los campeonatos, pero es la gente la que empuja en partidos como estos.

Al Atlas se le vio temeroso en el inicio, errático, quizá a más de uno le impactó el escenario y empuje. El nuevo estadio del Rebaño vio por primera vez a su equipo remontar una eliminatoria de Liguilla. No lo hacían desde el 2006 cuando aún jugaban en el Jalisco.

A La Academia le pesaron los fantasmas, el protagonista de la pesadilla el de siempre. Ese que le ha echado en tres de cuatro veces que se han enfrentado en Liguilla. La Fortaleza, un estadio que ha aprendido a ganar finales y ahora series de Liguilla.

El día que quisieron cambiar la historia, ésta se repitió. Con el de siempre y como es costumbre. Apenas pitó Luis Enrique Santander el final, los más de 40 mil aficionados le recordaron al vecino que son 66 años sin una copa y que seguramente serán más hasta el día que se atrevan de verdad a cambiar su historia dentro de la cancha.

GPE