Rescató Marco Fabián el Clásico Tapatío: 0-1

El atacante del Rebaño, al 77', de tiro libre, dio un triunfo de honor sobre Atlas en el Jalisco, duelo pendiente de la Jornada 14

Guadalajara

Hace tres semanas el Huracán "Patricia" conmocionó a Guadalajara y pospuso la cita. Pero fue Marco Fabián el verdadero huracán que cimbró a la ciudad. Un magistral derechazo dio el triunfo al Rebaño en el Clásico Tapatío sobre Atlas. 

Chivas no clasificará a la Liguilla, pero al menos dio una alegría a su gente ante el odiado rival. Los Zorros se despidieron de su gente con la séptima derrota en casa durante el semestre.  

Las desatenciones caracterizaron el amanecer del duelo, balones perdidos por aquí, balones perdidos por allá fueron la constante, el Rebaño intentó tomar el mando, los Zorros esperaban dañar en la contra, regalando los primeros metros a su rival. 

El encuentro comenzaba a ser tedioso para los presentes. Pero de repente el Clásico se dinamitó. En un abrir y cerrar de ojos el juego se convirtió de ida y vuelta. Emociones en la portería norte. Emociones en la sur. 

Fabián, el héroe del último Clásico Tapatío con su hat trick, comenzó a ser el más peligroso aunque sin mucha puntería. Marco perdonó a los Zorros. Brizuela enfiló hacia el centro, le filtró una pelota entre los zagueros, y frente a Fraga, el 33 rojiblanco amagó y sacó un derechazo que provocó la reacción del portero rojinegro. 

La respuesta atlista tardó unos instantes, el Fideo Álvarez dañó con velocidad y habilidad, retrasó la esférica, apareció la pierna derecha de Aldo Leao para sacar un potente disparo que fue rechazado por Toño. 

Miguel Fraga se convirtió nuevamente en factor, le dijo no a Fabián de la Mora, el volante rojiblanco cobró de manera magistral un tiro libre directo en los linderos, el balón superó la barrera, pero no al portero rojinegro quien recorrió su línea con propiedad. 

Atlas respondió como púgil fajador, Carlos Arreola tomó un rechace defensivo de su área en el medio campo, el canterano aceleró sus extremidades, cruzó todo el terreno chiva, libró la marca de Basulto y Salcedo hasta llegar al área, el defensa atlista con la portería abierta sacó un zurdazo muy cruzado y su gente ahogó el grito de gol. 

Las emociones no tenían descanso, Omar Bravo y Franco Arizala tocaron la puerta enemiga, pero Fraga y Rodríguez apagaron el fuego, la parte complementaria no desentonó, aunque el trámite ya no era de ida y vuelta, la intensidad permaneció. 

Gonzalo Bergessio recibió un servicio desde la izquierda, controló con autoridad y remató de media vuelta, su remate con dirección de gol encontró las manos salvadoras del guardameta rojiblanco. 

Ni Atlas ni Chivas brindaban su mejor funcionamiento en la cancha, pero por corazón no paraban, cada pelota dividida era peleada a muerte, el árbitro César Ramos se achicó al no expulsar al rojinegro Rodolfo Salinas, el Popo cabeceó al Chelo Zaldívar y sólo lo pintó de amarillo. 

Un Clásico así de peleado y reñido sólo puede definirse con una genialidad, y apareció Marco Fabián para ello, en su segundo tiro libre de la noche, el rojiblanco nuevamente probó directo, en el primer lapso Fraga atajó, pero en esta ocasión su derechazo fue al sitio donde sus manos no pudieron hacer nada, golazo que hizo vibrar el Jalisco que entonó el ensordecedor "Chivas, Chivas, Chivas".