“No ensucies la playera del Atlas”: aficionados

El domingo por la noche se dio un enfrentamiento en el Estadio Jalisco, luego del partido entre Atlas y Monterrey. 


Barristas se enfrentan a la policía de Guadalajara
Barristas se enfrentaron a la policía de Guadalajara. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

“No ensucies la playera del Atlas”, gritaban aficionados de los Zorros desde el segundo piso del Estadio Jalisco a un grupo de vándalos con camisetas rojinegras, que armados con botellas de vidrio y vallas metálicas, atacaron a un grupo de niños, mujeres, minusválidos y a cualquiera “que no traiga la camisa del Atlas lo vamos a chingar”, amenazaban los sujetos desde la calle Monte Carmelo.

Con el silbatazo final del encuentro entre Atlas y Monterrey, alrededor de las 20:05 horas los aficionados de ambos conjuntos, que se encontraban en la planta baja sur del Coloso, caminaron hacia la puerta 4, sitio donde el personal de seguridad dio prioridad de salir a los regiomontanos. Privilegio que fue arrebatado segundos después.

Dos niños pequeños, con una edad de alrededor de 4 y 5 años, vestían la playera de Humberto Suazo, delantero del Monterrey, cuando fueron arrastrados por una estampida de cuerpos policiales, aficionados rojinegros y rayados, quienes se retornaron por la misma puerta de acceso, tras ser alcanzados por una lluvia de botellas de vidrio lanzadas desde Monte Carmelo, y que tronaban sobre el acceso sur.

Una aficionada rojinegra lloraba desconsolada. Fue una de las pocas personas que pudieron entrar por dicho portal antes de que elementos policiales y personal de seguridad cerraran la citada puerta. “¿Dónde están?”, preguntaban por sus familiares y amigos, desde el otro lado de la puerta, mientras los proyectiles ingresaban por la parte superior de la entra cuatro.  

Otros rogaban desesperados “déjenos entrar, nos están atacando”,  pedían los aficionados que se cubrían de los objetos proyectados con fuerza hacia los seguidores de “La pandilla”, “corren como cucarachas”, gritaban los atacantes.

Los vándalos rojinegros encararon a los elementos policiales, quienes sólo grabaron a los atacantes con sus celulares detrás de la puerta. Los primeros se armaron con vallas metálicas y golpearon por alrededor de cinco minutos las puertas que guardaban la seguridad de los regiomontanos, cerca de las 08:15. Fue 5 minutos después, cuando un grupo más numeroso de cuerpos policiales tapatíos apoyaron a los atrincherados detrás de las puertas del Estadio Jalisco, donde el equipo de los Zorros perdió el encuentro.