Tradición argentina en Atlas

Los Zorros se han caracterizado a lo largo de sus 98 años de historia de echar mano de futbolistas argentinos, para muestra, la gran cantidad de elementos de aquel país sudamericano que han llegado a Colomos.


Guadalajara

Walter Kannemann se convertirá en el décimo zaguero argentino que vista la camiseta de Atlas en los últimos 20 años. El Perro, quien fue confirmado por la directiva el domingo pasado buscará emular o superar lo hecho por algunos de sus antecesores.

Los Zorros se han caracterizado a lo largo de sus 98 años de historia de echar mano de futbolistas argentinos, para muestra, la gran cantidad de elementos de aquel país sudamericano que han llegado a Colomos.

La presencia pampera en la zona baja de los rojinegros se acrecentó desde el arribo de Eduardo Berizzo. El Toto arribó a la madriguera para la temporada 93-94 a petición del entonces técnico Marcelo Bielsa.

De inmediato Berizzo se ganó el cariño de la Fiel con sus grandes actuaciones. El capitán atlista militó con este conjunto durante tres temporadas largas (93-94; 94-95 y 95-96) donde acumuló 99 juegos, 8766 minutos y 12 goles. Su gran nivel despertó el interés del River Plate, conjunto que lo compró a mediados de 1996.

Sabedores de que sería muy complicado retener a un futbolista como Eduardo Berizzo, la entonces dirigencia rojinegra se previno y contrató para la campaña 95-96 a Darío Franco, quien venía del Zaragoza de España y presumía el título de la Copa América con su selección en 1991.

Franco, que en aquel momento tenía 26 años, se afianzó como un referente y líder durante las cuatro campañas que militó con los Zorros, acumulando 85 juegos, 7518 minutos y 11 goles.

Para el primer torneo corto del futbol mexicano (Invierno 96), Atlas contrató Pablo Hernán Lavallén, quien provenía de River Plate. Durante sus 11 campañas como rojinegro en cinco años, Pablo Lavallén jugó 160 juegos, acumuló 13656 minutos y marcó 16 goles. Integró la zaga de aquél cuadro atlista dirigido por Ricardo La Volpe que consiguió el subcampeonato en el Verano 99. 

Debido a la venta de Rafael Márquez al futbol europeo, los rojinegros decidieron traer a Diego Martín Cocca, quien tenía un gran parecido físico con Lavallén.

Cocca fue un zaguero cumplidor y regular, pero a penas defendió la camiseta de Atlas en cuatro campañas, donde sumó 71 juegos, 6190 minutos y marcó una anotación. Hoy en día es el técnico campeón del futbol argentino al llevar a Racing a la gloria.

Tras cinco torneos sin presencia pampera en la defensa de Colomos, llegó para el Apertura 2004 Sebastián Pena, quien es recordado por la fobia que le tenía a volar en avión. Apenas jugó cinco juegos con el equipo.

Con la intención de mantener la categoría, Daniel Guzmán pidió la contratación de Fabricio Fuentes para el Apertura 2005. Tres excelentes campañas con el equipo lo catapultaron nuevamente al futbol europeo, pues el Villareal de España lo compró.

Su segunda etapa con los Zorros se dio en el Bicentenario y Apertura 2010. Fuentes se caracterizó por ser el gran capitán del cuadro rojinegro, con el cual disputó 60 juegos y marcó cinco goles.

Atlas sorprendió a propios y extraños al anunciar la compra a Tecos de Diego Colotto para el Apertura 2007. El defensor pampero era en aquel momento uno de los mejores del país y era buscado por los equipos grandes.

A pesar de que sólo jugó tres torneos con los atlistas, Colotto se ganó la admiración de la Fiel por su entrega, seguridad y clase en la zona baja. El ahora defensor del Espanyol de Barcelona disputó 36 juegos, 3144 minutos y marcó dos goles para la causa de su escuadra. A mediados del 2008 fue vendido al Deportivo la Coruña, venta que nunca pudo cobrar en su totalidad la institución rojinegra.

Debido a la amenaza que representaba el descenso, para el Clausura 2012 arribaron Leandro Cufré y Facundo Erpen a la madriguera. El primero traía bajo su espalda un gran cartel al ser mundialista de su país y jugar por varios años en Europa; el segundo era un desconocido y venía de lograr el ascenso en el balompié pampero. Ambos formaron una de las mejores zagas de México, de la mano del técnico Juan Carlos Chávez. En cinco torneos, Cufré sumó 72 juegos, 6229 minutos y marcó un gol. En el caso de Erpen, quien hace unos días fue enviado a Puebla, jugó con los Zorros 95 juegos y acumuló 8394 minutos y dos anotaciones.

Ahora toca el turno de Walter Kannemann, quien viene de ser campeón de la Copa Libertadores y subcampeón del Mundial de Clubes en Marruecos. El Vikingo reportará con su nuevo equipo a principios de año y se espera sea el nuevo referente de la zaga atlista.