La revolución del Atlas

Los rojinegros, hace no mucho, rezaban por no descender del máximo circuito, hoy son un equipo de resultados, situados en un lugar más acorde a su rica tradición; el título, su único pendiente

Atlas dejó de ser la víctima y hoy es un equipo de respeto
Atlas dejó de ser la víctima y hoy es un equipo de respeto (Mexsport)

Ciudad de México

Los reflectores en Jalisco apuntan quizá siempre hacia el segundo equipo más ganador en la historia del balompié mexicano. Las Chivas, sea cual sea su situación, darán siempre de que hablar, y en esta ocasión, al haber evitado con creces la pérdida de la categoría e instalarse en el sitio de honor en la tabla general, es más la proyección ante sus seguidores y detractores.

Sin embargo, el Atlas, rival histórico y vecino del ‘Rebaño’ en Guadalajara, también atravesó por mucho tiempo ante una situación similar, incluso, graves problemas económicos en la pasada administración, obligaron a los entonces 124 asociados del club a venderlo a TV Azteca; a partir de ahí, la historia cambió radicalmente.

“Ha sido una decisión difícil, pero nos sentimos seguros de lo que se hizo, porque pensamos en el futuro del Atlas, queremos verlo campeón”, mencionó Eugenio Ruiz Orozco, entonces presidente de los ‘Zorros’.

Entonces llegó Grupo Salinas y Gustavo Guzmán Sepúlveda, quienes son, respectivamente, propietario y presidente del conjunto de La Academia, y una de las primeras decisiones acertadas en esta nueva gestión fue la de regresar a Tomás Boy al banquillo del Jalisco.

Atinadas, también, fueron las nuevas contrataciones de jugadores que rápidamente engancharon con ‘La Fiel’ y entregaron buenas cuentas a la institución; Federico Vilar, Edgar Castillo, Walter Kannemann, Juan Carlos Medina o Enrique Pérez, son claros ejemplos de ello.

Los resultados no se hicieron esperar, Atlas pasó de ser la víctima a uno de los rivales que más respeto imprime en sus adversarios, y las cifras arrojadas desde aquella venta en diciembre de 2013 son la prueba contundente de ello: 32 partidos son los que ha disputado el equipo en este año futbolístico (Apertura 2014 y Clausura 2015), el saldo ha sido de 16 victorias y 8 empates por igual número de derrotas, números que le valen ser, junto con Tigres, el mejor equipo con 56 unidades.

EL TÍTULO, EL GRAN PENDIENTE

64 años sin alzar un título de liga es mucho para un equipo con tanta tradición como los rojinegros, desde aquel 22 de abril de 1951, las generaciones pasan y niños que tienen la ilusión de ver a su equipo campeón, se convierten en adultos sin materializar su sueño; las burlas han sido una constante que no ha evitado que su afición se aleje de ellos.

Para este certamen, los rojinegros son cuartos de la tabla a falta de dos jornadas por disputar, y a reserva de una catástrofe estarán disputando la liguilla por el título, con argumentos suficientes como para colocarle esa ansiada segunda estrella en el escudo del equipo.