No me gustan cosas que están pasando en Atlas: Rafa

Lamenta que el cariño que recibió de cientos de aficionados rojinegros a su llegada a Guadalajara hayan cambiado por reclamos.

Márquez lamenta que gran parte de los aficionados lo señalen como el principal culpable del fracaso de Atlas.
Márquez lamenta que gran parte de los aficionados lo señalen como el principal culpable del fracaso de Atlas. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El capitán de Atlas rompió el silencio, habló sin tapujos y con un nudo en la garganta. Rafael Márquez no ocultó su frustración por el pésimo torneo que han tenido los Zorros, penúltimos de la tabla y eliminados desde hace semanas. 

El zamorano reconoció que muchas cosas que han sucedido en la madriguera a lo largo del semestre no le han gustado, lamentando que gran parte de los aficionados lo señalen como el principal culpable del fracaso, como lo hicieron hace algunas semanas un grupo de aficionados a las afueras del club. 

“No me gustan cosas que están pasando, pero yo no soy el que decido, no soy el dueño del equipo, no tengo el poder para cambiar las cosas ni para transformarlas, soy un simple jugador que vino a aportar su granito de arena con otros 23 jugadores, es un deporte en conjunto y no depende de una persona, ya si ven que pongo o no pongo es su problema, pero yo dejo todo en la cancha día a día, no sólo en los partidos, tratando de dar el ejemplo a todos los demás, quien me conoce lo sabe, quien no algún día me conocerá, por eso tengo un círculo de amigos muy cerrado, muy pocos, porque los demás no son gente honesta, no son gente humilde”. 

Márquez lamenta que todo el cariño que cientos de aficionados rojinegros que lo recibieron en el Aeropuerto a su llegada a Guadalajara ha cambiado por reclamos. 

“Lo entiendo perfectamente (los reclamos), yo mismo lo decía, ya si la noticia se va por otro rumbo o mis declaraciones las hacen de otra manera es problema de ellos. En mi familia me enseñaron a ser honesto, digo la verdad, no miento, siempre voy de frente y no como otra gente que me dicen soberbio. Yo lo que digo es lo que siento, me sale del corazón, yo sólo vine aquí por el amor que le tengo a esta institución. 

“La gente que te quiso ver en tu club hoy en día no está contenta con tu trabajo, lo entiendo perfectamente, yo soy uno de los que no está contento con los resultados que hemos tenido, pero soy el primero que llego a entrenar y dejo todo por el bien de la institución”. 

Y aunque su retorno al equipo que lo vio nacer no ha sido el esperado, el michoacano confía en revertir la historia el próximo semestre, tal y como lo hizo hace tiempo en el León de Matosas. 

“Así es la vida, así es el futbol, cada fin de semana te da revanchas, eso he aprendido, lo mismo que pasó en León, los primeros seis meses no me fue bien y luego conseguí un bicampeonato; al principio nadie me quería, preguntaban qué hacía en León, así que me gusta trabajar para que después llegue el éxito. 

“Para nada fue el (regreso) esperado, pero no bajo la guardia, no bajo los brazos, sé que vienen cosas mejores como en la vida, a veces se logran cosas buenas, a veces se tiene este tipo de rachas”.