Historias de amor eterno y fotos amarillas

Hoy se llevó a cabo la Expo Fiel Rojinegra en el Foro Independencia.

Las paredes fueron tapizadas con fotografías que evocan la nostalgia por su tonalidad amarilla.
Las paredes fueron tapizadas con fotografías que evocan la nostalgia por su tonalidad amarilla. (Diego Alejandro Reos)

Guadalajara

Los presentes en la Expo Fiel Rojinegra tuvieron un sinfín de maneras para definir al Atlas; “somos el ‘Pistache’ Torres y sus goles a las Chivas”; “somos Rafa Márquez levantando la Champions”; “somos la escuela de Jared Borgetti y Andrés Guardado”; “somos el penal de Marioni, no el de ‘Ponchito’ González”, “Somos el Estadio Jalisco”.

El Foro Independencia fue el recinto elegido para montar esta expo. Sus paredes fueron tapizadas con fotografías que evocan la nostalgia por su tonalidad amarilla y por ser, como lo diría Gustavo Cerati, fotos veladas de un tiempo mejor.

Imágenes de figuras como Marcelo Bielsa, Edwin Cubero, Robert Siboldi, Erubey Cabuto, Daniel Osorno, Darío Franco, Miguel Zepeda, César Andrade e incluso Oswaldo Sánchez, adornaron el lugar mientras algunos como “Pistache” Torres deleitaban a la afición atlista con sus memorias.

“Yo en cada Clásico casi siempre le anotaba goles a las Chivas en cada campeonato, de 13 a 14 goles les anoté, de preferencia al “Tubo” Gómez. Se cuenta mucho, y es verídico y cierto, que él se sentó a leer un Pepín cuando nos estaban pegando un baile en un Clásico, pero lo que no cuentan es que cuando nos volvimos a topar nosotros les pegamos el baile a ellos y le aventaron un periódico al ‘Tubo’ para que ahora sí se pusiera a leer.

“El abuelo del “Tilón” Chávez se llamaba Toño, fue él quien le lanzó el periódico al portero de las Chivas, se metió y brincó el alambrado. Nomás se platica lo del Pepín, pero no se platica la nuestra”, compartió Torres.

Las palabras del ídolo atlista dibujaron sonrisas al por mayor entre los presentes. Los más jóvenes optaron por cantar los himnos que cada 15 días suenan en el Jalisco, pero hubo algunos como Roberto Contreras, de 67 años, que prefirieron reflexionar sobre la actualidad rojinegra.

“Ahorita me duele mucho mi Atlas, por eso viene uno a escuchar a estas personas que sí se la partieron por el equipo. Les daban 100 o 200 pesos y jugaban, hoy les dan millones y no pasa nada. Yo seguía mucho a jugadores como Eduardo Berizzo, ahora no hallo ni a cual irle, a pesar de eso siempre querré al Atlas”.

Mucho se ha dicho últimamente que el amor por Atlas es algo difícil de explicar, sin embargo Roberto Contreras tiene bien claro que su gusto por los colores rojo y negro nacieron de la simple vista, muy a pesar de que el corazón sufra. Ser aficionado de Atlas, como lo diría Sabina, es ser adicto al veneno del balón envenenado.