Futbolistas de Atlas pasaron de tricampeones a desempleados

Una de las mejores generaciones juveniles de Atlas está a punto de desaparecer, ya que la nueva directiva no contempla a los canteranos debido a la gran cantidad de refuerzos que llegaron para este torneo.


Los juveniles han sido reconocidos durante partidos del primer equipo
Los juveniles han sido reconocidos durante partidos del primer equipo (Cortesía)

Guadalajara

Una cruel realidad es la que experimentan hoy en día la mayoría de los futbolistas de Atlas en las categorías 1992 y 1993, quienes han tenido que abandonar Colomos y se han despedido del sueño de debutar en Primera División con la camiseta rojinegra.

La llegada de Grupo Salinas en diciembre pasado, pero sobre todo la contratación de 12 refuerzos para el próximo Apertura 2014, cerró las puertas de los canteranos y ha provocado que una generación que llegó a ser tricampeona Sub 17 (dos veces venciendo en la final a Chivas) se haya perdido en el camino.

Al menos 15 jóvenes promesas, de 21 y 22 años, han quedado desligados de la institución rojinegra; desde hace unas semanas, la directiva atlista con el consentimiento del cuerpo técnico del primer equipo comenzaron a ‘depurar’ sus fuerzas básicas.

Esta camada de jóvenes, que fue dirigida por técnicos como José Luis Mata, Rubén Duarte y Guadalupe Ramos, consiguió entre el 2009 y 2011 el tricampeonato de la categoría Sub 17 y, posteriormente, lograron el ascenso de Segunda División de nuevos talentos a Segunda División Premier.

Los únicos futbolistas de esta camada que lograron llegar al primer equipo son Giovanni León (1992), Carlos Treviño y Alfonso González (1994), el resto se ha quedado sin equipo y buscan de manera desesperada un lugar en otra institución.

Hombres como José Alujas, (seleccionado juvenil mexicano), Manuel Correa, (debutante con Omar Asad), Alejandro Leyva, Arturo Borrego, Edgar Espinoza, Christopher Chavoya, Gastón Obledo, Francisco Navaro, Daniel Díaz, Ricardo Hernández, Martín Ramírez, Dagoberto Mejía y otros más recibieron las gracias de la dirigencia atlista, ya que no tendrán oportunidad de escalar al primer equipo.

Alejandro Leyva, quien fuera goleador de esa camada e integrara hasta hace unos meses la plantilla de Primera División, reconoció sentirse sorprendido por la decisión de la directiva.

“Simplemente nos dijeron que no teníamos más cupo en fuerzas básicas, que en Primera División llegarían muchos refuerzos y no habría oportunidad. Es un duro golpe, teníamos todos el sueño de llegar a Primera, pero con tantos refuerzos y los problemas de descenso no se pudo”, expresó Leyva, quien encontró acomodo en Segunda División con los Cimarrones de su natal Hermosillo.

Otra historia de frustración la experimentó el guardameta Arturo Borrego. Antes de la llegada de Grupo Salinas se había consolidado como el tercer arquero de los Zorros, pero al arribo de Tomás Boy, éste trajo a Higinio Bucio, proveniente de Morelia. Al final de cuentas, Bucio decidió retirarse del futbol pero la salida del Borre ya estaba concretada. Tras un semestre en Curtidores, hoy busca desesperadamente acomodo en otro equipo.

“En lo personal estoy resentido, no con la institución, sino con la empresa que vino a comprar porque ni te conocen y toman decisiones.

No me dieron la oportunidad de mostrarme, simplemente me dijeron que ya no tenía lugar y trajeron a un portero más grande (Higinio Bucio) que al final se regresó a su casa. Desde los 13 años estoy en Atlas y es difícil hoy iniciar de cero en otra institución”.

 

Los cambios afectaron

José Luis Mata, técnico del primer campeonato sub 17 de Atlas (2009-2010) no ocultó su tristeza por la situación que hoy atraviesan sus ex futbolistas. El formador rojinegro cree que los cambios que implementó Grupo Salinas no sólo afectaron a esta camada, sino al resto de las fuerzas básicas del club.

“Desafortunadamente nos encontramos que los cambios vinieron a perjudicar a los jugadores, porque al buscar reforzar al primer equipo y buscar otra fisonomía se dejó de lado el trabajo que se venía haciendo con promesas en fuerzas básicas. “Uno analiza el recorrido que tuvieron en fuerzas básicas (estos muchachos), eran jugadores que prometían, estaban en su proceso de maduración, ahora se han truncado sus carreras, tienen que buscar acomodo en Segunda y Tercera (división); desafortunadamente también la edad los alcanza y si no juegan en división de ascenso ya no tienen cupo en las divisiones formativas. Qué lástima que muchos de ellos que prometían estén pasando por esta situación, desgraciadamente es algo que pasa en muchos clubes”, expresó.

Mata considera que esta camada tenía todo para ser en un futuro la base del primer equipo de Atlas; sólo Carlos Treviño, Giovanni León, Alfonso González y Antonio Briseño (ya jugador de Tigres) llegaron al máximo circuito.

“Ellos estaban en esa maduración, siento que era la siguiente generación que pudiera haber llegado al primer equipo, pero creo que tuvo que ver el tema porcentual, el tema estuvo muy comprometido y por eso se buscó muchos refuerzos, que garantizaran con su trayectoria la permanencia del equipo”.