Atlas bendice su centenario

Con una misa que se celebró a las 12:00 horas en la Catedral de Guadalajara, donde se dieron cita jugadores, ex jugadores, directivos y aficionados de los Zorros.  

La Catedral de Guadalajara se pintó con los colores de “la furia”.
La Catedral de Guadalajara se pintó con los colores de “la furia”. (Jorge Martínez)

Guadalajara

El mote de “fieles” nunca antes le vino tan bien a los aficionados de Atlas. Con una fe difícil de explicar, pero que los mantiene enamorados de los colores rojo y negro, la afición de los Zorros se dio cita en la Catedral de Guadalajara para festejar una misa conmemorativa por el centenario de la institución tapatía.

Fue en punto de las 12:00 de la tarde cuando el recinto religioso comenzó a pintarse con los colores de “la furia”. De uno en uno, en grupos o en familias, fue que los atlistas arribaron al lugar para encomendar sus ilusiones a un poder más allá de este mundo.

Al llamado acudieron fieles de todas las edades. Algunos con nieve en el pelo dieron fe de que el amor por Atlas no caduca con el paso de los años. Los otros, que aún van en brazos de sus padres, sin pensarlo representan la ilusión naciente de un futuro lleno de gloria.

La Catedral fue de Atlas. Desde las primeras filas e incluso a las afueras del edificio no faltó alguien afín a la causa. Canteranos del club y ex jugadores también se dieron cita. El pasado, presente y futuro del equipo se unieron para elevar plegarias o dar gracias.

Como si buscaran un perdón por las fallas del pasado o una iluminación para los tiempos venideros, directivos del ayer y hoy convivieron a pie del altar. Gustavo Guzmán, presidente del equipo de fútbol, siempre estuvo cerca de Eugenio Ruiz Orozco, presidente de la Asociación Civil de Atlas que hasta el 2013 mandaba en el equipo rojinegro.

Debido al “accidente geográfico” que significa compartir la ciudad con el acérrimo rival, no faltó en el recinto alguna camiseta rojiblanca, sin embargo la paz reinó siempre en el lugar e incluso aquella minoría incómoda estrechó la mano de su antítesis sin pensarlo.

Ya había comunión entre todos los asistentes, pero era momento de “alimentar el alma” con algo tangible. Fue ahí que los presentes formaron dos filas para recibir la hostia y entre los primeros de la hilera apareció Alfredo “Pistache” Torres.

Con paso lento pero seguro, el histórico jugador de Atlas comulgó, agradeció y al regresar a su lugar quedó en silencio. Con la vista al frente y los labios apretados, aquel hombre fue la representación gráfica de lo firme que luce el amor por Atlas a un siglo de haber nacido.

El Dato:

La directiva actual y la pasada en un mismo lugar: Gustavo Guzmán y Alberto de la Torre convivieron con Eugenio Ruiz Orozco.

Alfredo “Pistache” Torres y Magdaleno Mercado, jugadores históricos del club, acudieron a la ceremonia religiosa.

GPE