Alfonso González, una joya opacada

En este último torneo, el campeón del mundo sub 17 apenas jugó 566 minutos en 10 encuentros, perdiendo el protagonismo que había ganado el año anterior.

Alfonso González, mediocampista de Atlas
Alfonso González, mediocampista de Atlas (Mexsport)

Guadalajara

La carrera futbolística de Alfonso González ha experimentado éxitos y altibajos en tan corto tiempo. El volante de Atlas, llamado a ser un ídolo de su club, se encuentra en uno de los momentos más complicados desde su aparición en Primera División.

El 2015 no será el año más recordado para Poncho. Durante estos últimos 12 meses, el oriundo de Reynosa, Tamaulipas, ha caído en un tobogán entre lesiones, bajas de juego y polémicas.

De ser el consentido de la Fiel, González no sólo perdió su puesto titular con el equipo, sino que en un par de ocasiones abandonó el terreno de juego entre silbidos de la gente.


Con brillo propio

El nombre de Alfonso González comenzó a escucharse con más fuerza en julio del 2011.  El de Reynosa integró la selección mexicana que obtuvo el título mundial sub 17 en México. Poncho fue una de las figuras de aquél equipo que dirigió el Potro Gutiérrez

De inmediato, el volante rojinegro fue recibido en el plantel de primera división que dirigía Juan Carlos Chávez. Fue el 18 de febrero del 2012 cuando debutó en el máximo circuito en un duelo frente a Tigres.

Durante sus primeras cuatro campañas, González jugó apenas 13 juegos, teniendo como entrenadores a Juan Carlos Chávez, Tomás Boy y Omar Asad. Pero fue en la tercera etapa del Jefe, para el Clausura 2014, cuando Poncho por fin recibió la oportunidad de mostrarse.

Boy lo hizo titular e inamovible de su oncena titular. Durante ese semestre, Poncho jugó 16 encuentros, sumó 1315 minutos y marcó tres goles. Aunque en el aspecto grupal Atlas no calificó, el juvenil fue el mejor hombre de la plantilla.

Dice no a contrato millonario

Al tiempo que González comenzaba a brillar con la camiseta rojinegra, los Tigres se frotaban las manos y lo esperaban con los brazos abiertos. Los anteriores dueños del equipo, la AC, vendió a Poncho al cuadro felino para solventar los problemas económicos del club.

Sin embargo, el mediocampista atlista se negó a jugar con los regios, mostrando gran amor a los colores rojinegros. Esta acción le valió ganarse el respeto de la Fiel.


Titular y seleccionado mayor


El segundo semestre del 2014 fue de ensueño para el rojinegro. No sólo se continuó como titular indiscutible de Tomás Boy, sino que en octubre recibió su primer llamado de Miguel Herrera para llegar al Tri mayor.

Con los Zorros, el tamaulipeco jugó 19 encuentros, sumó 1513 minutos y marcó cuatro goles, además, disputó su primera Liguilla ante Monterrey, donde fueron eliminados por la Pandilla en Cuartos de Final.


2015, un tobogán

La carrera de Alfonso González tomó un rumbo inesperado. Recién en la jornada 3 del Clausura (24 de enero) el futbolista atlista sufrió un esguince en el tobillo izquierdo de segundo grado.

Esta lesión lo persiguió durante meses. Y es que el futbolista nunca se recuperó al 100 por ciento, debido al trajín del equipo tanto en la Liga como en la Copa Libertadores de América. El de Reynosa estuvo en el ojo del huracán al fallar un penal al estilo Panenka en pleno Clásico Tapatío frente a Luis Michel.

Durante el resto del semestre nunca jugó al 100, se perdió varios encuentros y al final del torneo tuvo que ser intervenido un par de ocasiones antes de que arrancara el Clausura 2015.

En este último torneo, el campeón del mundo sub 17 apenas jugó 566 minutos en 10 encuentros, perdiendo el protagonismo que había ganado el año anterior.