Adiós Zorritos

Atlas ha quedado eliminado de la Copa MX al caer la noche del martes por la mínima diferencia ante el Celaya.


Guadalajara

La historia ha terminado. Atlas ha quedado eliminado de la Copa MX al caer la noche de este martes por la mínima diferencia ante el Celaya de la división de ascenso, resultado que lo margina al sótano del Grupo 5 con únicamente dos puntos.

El actual subcampeón del torneo se ha despedido a falta de dos fechas para que culmine la fase regular. Desde hoy, los Zorros sólo tendrán una preocupación: mantener la categoría en Primera División.

Los rojinegros coparon mejor cada sector de la cancha en los primeros instantes del duelo. Los locales tuvieron mejor dinámica y traslado de la  esférica.  Muy pronto pusieron en aprietos al guardameta celayense. No había trascurrido mucho desde el inicio cuando Juan Pablo Vigón perdonó al rival.

El volante atlista recibió de Ricardo Bocanegra un servicio largo y templado que controló con el pecho; completamente solo mandó su zurdazo de manera  deficiente al poste izquierdo teniendo el arco a su merced.

Atlas continuó dominando. El mediocampo rojinegro tenía un mejor funcionamiento. Pero nuevamente Juan Pablo Vigón desperdició una acción clarísima. Cerca de la media hora de juego, Matías Vuoso, quien tuvo actividad durante 63 minutos, filtró al centro a la llegada de Vigón quien completamente solo, echó su remato por un costado.

Dicen que en el futbol el que perdona pierde, y así sucedió. A penas dos minutos después de la gran falla del mediocampista de los Zorros, Roberto Alvarado le dio la ventaja al conjunto guanajuatense. Tras un tiro libre desde las afueras del área que no rechazó ningún zaguero ni el arquero Alan López, Alvarado, quien se encontraba en posición adelantada aprovechó la desatención para empujar la pelota con toque de pierna derecha.

Para el complemento Celaya mostró una mejor cara. Atlas corrió riesgos y adelantó líneas. Intentó abrir la cancha por los costados. Fue Martín Barragán el que puso a temblar literalmente la portería visitante con un derechazo globeado que se estrelló en el travesaño.

Tomás Boy envió al terreno de juego a Jahir Barraza, el goleador del torneo, pero fue en vano porque el guardameta Roldán apagó el fuego en las acciones que se vio exigido.