A Miguel Herrera le duelen la situación de los Potros

“Uno como técnico no puede darse el lujo de decir que ‘no’ por miedo al descenso, para tomar las riendas de un equipo, y ese es el caso de Pablo Marini", mencionó el Piojo

CIUDAD DE MÉXICO

La imagen de Miguel Herrera sobre los terrenos de juego y cuando éste era futbolista, es relacionada inmediatamente con el uniforme del Atlante, equipo con el que ahora el estratega nacional vivió sus mejores momentos como profesional. El Piojo debutó y se retiró enfundado en los colores azulgranas, por lo que le guarda un cariño especial al conjunto que reside en Cancún como sede, y que se encuentra a tres jornadas de, en caso de no conseguir las combinaciones necesarias, cabalgar en la Liga de Ascenso, ya que el descenso no conoce de arraigo ni de tradición en el futbol, pero sí de cocientes insuicientes para mantenerse en Primera.

“Como futbolista y como entrenador me debo al Atlante, ahí me formaron. Es un equipo muy especial para mí, en el que viví todo tipo de experiencias; es un club que signiicó mucho en mi pasado, y al que le guardo cariño por todo el tiempo en el que estuve, pero ahora me toca ver las cosas desde otra óptica, pues mi trabajo es otro, y, a la distancia, duele lo que están pasando”.

Son muchos los factores que llevaron a la declive actual al Atlante. Pero, mas allá de buscar culpables en la crisis que viven los Potros, Miguel Herrera dijo que el amplio feudo de aicionados que todavía conserva el equipo, al igual que la directiva, deben otorgarle el voto de conianza a
sus jugadores hasta el último minuto del encuentro ante Jaguares en la Jornada 17, y esperar a que las cosas les favorezcan para que el descenso sea solo una lejana posibilidad en su histoia y quede en el pasado de la institución.

“Yo estuve al frente del Atlante, jugué en el equipo y he seguido de cerca al club por mucho tiempo; a mí no me sorprende lo mal que se pudieron hacer las cosas, y no hay que buscar culpables. Todo, al final, recae en el conjunto, y lo que se tiene que hacer es coniar en que la solución se encontrará en el accionar de los jugadores, aunque se necesiten de distintas combinaciones para salvarse”.

Exculpa a Marini

Sabedor de lo que significa descender en el máximo circuito nacional, pues perdió la categoría con los Tiburones Rojos de Veracruz en el 2008, luego de dirigir a los escualos por c"orto margen de 15 encuentros, Herrera comentó que en este tipo de circunstancias el director técnico que se encuentra al mando de la escuadra que desciende, es señalado como el único culpable, cuestión que no siempre es cierta.

“Uno como técnico no puede darse el lujo de decir que ‘no’ por miedo al descenso, para tomar las riendas de un equipo, y ese es el caso de Pablo Marini. Él encontró al equipo muy mermado, con muy poco margen de recomponer las cosas, y trató de imprimir su estilo, porque ya había tenido el conocimiento de lo que era dirigir en México; las cosas no le han salido. Él hizo su trabajo de la mejor manera posible”.