“Es una falta de respeto…grande”: Fonseca

El delantero de los Potros de Hierro, Francisco Fonseca, lamentó la forma en que Víctor Manuel Vucetich fue cesado de la Selección Mexicana.

Francisco "Kikin" Fonseca
Francisco "Kikin" Fonseca (Foto: Especial)

MONTERREY, Nuevo León

Mundialista en Alemania 2006, Francisco Fonseca lamentó el trato recibido por Víctor Manuel Vucetich al frente de la selección mexicana.

El Kikín calificó como una falta de respeto grande la manera que Vucetich fue cesado, porque no tomaron en cuenta la cuestión humana y la trayectoria del estratega que lleva casi un cuarto de siglo como entrenador.

"A un entrenador que para mí es una gran persona, que para mí tiene una trayectoria intacta, que tiene no sé cuántos años dirigiendo, 25 puede ser, y que tiene creo 12 campeonatos de 13, que le des dos partidos, que ganó el 50 por ciento de los puntos y que lo eches, ¿a quién no le parece eso una falta de respeto?, para mí sí, y bastante grande", indicó Fonseca.

-¿Refleja falta de visión?
"Por supuesto, si se toma esa determinación ahora no es más que la culpa de la gente que planeó, esta situación, primero desde antes y después, entonces si no creían que Vucetich era el idóneo pues para qué lo ponen", cuestionó el atacante del Atlante.

"Si ellos planearon, entonces ahí creo yo que se toman determinaciones a la ligera, sin planificar y cuándo pasa eso, pues ahí están los resultados".

-¿Parece que obedece a los intereses de una televisora?
"Eso si no sé porque no estoy metido en el asunto pero quién haya tomado esta determinación, creo que pues no le importa el ser humano, no le importa qué vive la otra persona, simplemente las toma a la ligera sin importarle quién se lleve por delante", dijo Kikín.

"Entonces, no sé quién fue pero para mí fue una falta de respeto muy grande".

Expuso que le tocó jugar para Vucetich y para Miguel Herrera y no se trata de la persona que quede al frente, sino de las formas usadas por los dirigentes.

Dijo confiar en que México irá a la Copa de Mundo que se tiene un nivel de juego superior al de Nueva Zelanda, aunque habrá que demostrarlo en la cancha.