Romo, Roethlisberger y Brees: Veteranos de cristal

La lesión que sufrió Tony Romo en la espalda durante el encuentro de pre temporada contra los Seahawks da hincapié a una tendencia de mariscales de campo lesionados mayores a los 30 años.


Veteranos de Cristal
Veteranos de Cristal (Reuters)

Ciudad de México

Romo suma su sexta baja a partir del 2008 con la lesión que sufrió ante Seattle. Derivado de ella el lanzador de Dallas se quedará fuera de 6  10 semanas, no obstante – y conforme el tratamiento continúe como debe – Tony dirigirá al equipo durante el resto de la temporada regular.

Esta lesión en la espalda no es la primera en su haber. En el 2014 sufrió una baja de igual manera en la espalda ante un partido en contra de los Redskins de Washington, derivado de ella el QB quedó fuera por un juego en la temporada.

Una de sus bajas más llamativas fue la fractura de clavícula que sufrió en el encuentro contra los Eagles de Philadelphia tras ser capturado por Jordan Hicks, mismo que le cayó encima y le provocó la lesión. Dicha acción dejó al mariscal fuera del emparrillado por 13 partidos.

El llamado ‘Big Ben’, de 34 años de edad es uno de los lanzadores más lesionados de la historia de los Pittsburgh Steelers. Hace un año, durante un enfrentamiento ante los Raiders de Oakland, Roethlisberger fue capturado por Aldon Smith. Esto le provocó un esguince de tobillo izquierdo y lo dejó fuera del césped durante dos semanas.

Ante un encuentro contra los St. Louis Rams en el tercer cuarto el líder de la ofensiva tuvo que abandonar el partido debido a una lesión en la rodilla izquierda. Roethlisberger fue llevado a los vestidores después de haber salido cojeando del campo. El profundo, Mark Barron, dejó fuera de la dirección de la ofensiva a Ben durante cinco semanas.

Por otro lado, el mariscal de campo de los Saints de New Orleans, Drew Brees, pese a sus múltiples lesiones que ha sufrido ha querido regresar a la dirección del equipo sin importar que no se encuentre al cien por ciento de su recuperación.

Durante el enfrentamiento ante Detroit, Bress sufrió un desgarre en el ligamento de la fascia plantar. Mientras transcurría el segundo cuarto del partido el mariscal abandonó el juego con una marca de 341 yardas y tres pases de anotación. Pese a esto, el mariscal declaró que quería jugar el siguiente encuentro pese a que no estuviese al cien por ciento de salud.

Durante un partido en contra de los Tampa Bay Buccaneers, el veterano de 36 años de edad sufrió un golpe en el manguito rotador tras ser golpeado en el hombro mientras echaba su brazo hacia atrás para lanzar durante una captura de balón suelto.

El resultado de la resonancia magnética  indicó que el inoportuno no fue de gran magnitud. Con base a ello el mariscal declaró que jugar. Su avance médico iría de la mano conforme a los entrenamientos a lo largo de la siguiente semana.

Pese a sus múltiples por menores médicos, los mencionados quarterbacks han tenido una buena racha a lo largo de distintas temporadas de la NFL.