Tom Brady, el campeón impío

Tras el escándalo del Deflategate, donde fue suspendido cuatro juegos, el quarterback puso una mancha en su historial que lo coloca como uno de los mejores de la historia

Tom Brady
Tom Brady (Reuters )

Ciudad de México

Serio y preocupado. Las manos a los lados, un poco encorvado y con la mirada fija a los reporteros ahí presentes. Expresa su desconocimiento acerca del caso de los balones desinflados. Con su suéter gris y su gorro en rayas azules, rojas y grises Tom Brady, quarterback de los Patriotas de Nueva Inglaterra, dice que no 'sintió la diferencia' con los ovoides que se utilizaron en el llamadodeflategate. Termina la conferencia del 22 de enero del 2015, pero es apenas el inicio del caso.

Pasaron más de tres meses desde aquella conferencia de prensa que se realizó en Phoenix. Las cosas cambiaron en ese lapso, el mariscal de campo estuvo en estado de gracia justo diez días después. El 1 de febrero, el jersey 12 de los Patriotas, transformó la seriedad por alegría desenfrenada, el gorro en rayas lo cambió por el casco y las manos a los lados por el Vince Lombardi en sus brazos. Brady, rompió marcas en el Superbowl contra los Halocnes Marinos al lanzar 37 pases completos (mayor cifra en un Súper Tazón) y tuvo cuatro envíos de anotación. El ex Michigan Wolverine ganó su cuarto campeonato y dejó claro que es el mejor mariscal de campo de esta época.

Las semanas pasaron y Tom se apartaba de los emparrillados. Era enterrado en la arena por sus hijos, paseaba por la playa con su esposa, la supermodelo Gisele Bundchen y se daba el lujo de asistir a la 'Pelea del Siglo' entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao. Pero el informe del investigador del deflategate Ted Wells, volvió a cambiar los lapsos de relajación y diversión por la seriedad. El quarterback, cuatro veces campeón en la NFL, era acusado de 'estar enterado de que los balones fueron desinflados', fue suspendido cuatro juegos, a la franquicia se le quitaron dos selecciones colegiales y les fue impuesta una multa de un millón de dólares (la mayor en la historia de la NFL).

El informe tiró la popularidad del mariscal de campo de 38 años. No fue bien recibido ni por él, ni por ningún elemento de la franquicia de Massachusetts, pero no es la primera ocasión en que se ve relacionado con 'escándalos', no de tal magnitud pero también pusieron en tela de juicio su deportivismo.

La animadversión de algunos de los fanáticos de los Patriotas estalló cuando el quarterback portó una gorra de los Yanquis de Nueva York (equipo que es acérrimo rival de las Medias Rojas de Boston, ciudad donde residen los Patriotas) y creció la aversión cuando se dejó ver en el estadio de los Mulos de Manhattan, apoyando a la novena neoyorquina.

Dentro del emparrillado no ha estado exento. El beneficio 'indirecto' que obtuvo por la serie de grabaciones que hizo el equipo en 2007, la patada que le propinó a Ed Reed en el Juego de Campeonato de la Conferencia en 2013 y las molestias airadas contra sus compañeros en varios juegos de la temporada pasada han puesto en tela de juicio al quarterback.

El pasador elegido en la sexta ronda demuestra que no es un fracaso como Ryan Leaf o JaMarcus Russell y que sí está a la altura de leyendas como Johnny Unitas, Roger Staubach, Terry Bradshaw e incluso, con Joe Monatana. Sin embargo, ninguno de estos últimos cuatro lanzadores tuvieron manchas de este tipo en su historial.

Así, Tom Brady tiene dos caras: mientras dentro del campo de juego es uno de los mejores jugadores que ha jugado en su posición en todos los tiempos, fuera de él, no es nada parecido a un santo. Tom Brady es como un campeón no sagrado, un campeón impío.