Super Bowl LII, un gran partido con jugadas grandes

En el juego más importante de la temporada llovieron las jugadas grandes en ambos lados, dejando de lado el reto que presentaban las defensivas 


El Super Bowl LII fue un juego en donde las jugadas grandes por parte de ambos equipos
El Super Bowl LII fue un juego en donde las jugadas grandes por parte de ambos equipos (Reuters)

Minneapolis, Minnesota

En teoría las defensivas, sobre todo la de Filadelfia, iba a marcar un ritmo en el juego. Pero después de ver que fueron 74 puntos los que se anotaron y que fueron mil 151 yardas totales las que acumularon, difícilmente se le puede dar ese ángulo al desarrollo del Super Bowl.

Aunque una jugada defensiva al final del duelo marcó la diferencia, la locura ofensiva que se vivió en Minnesota se fue construyendo con pequeñas grandes jugadas. Pequeñas grandes jugadas que acumularon más de 20 yardas con las que todo se volvió un show.

“Solo queríamos mantenernos agresivos, la defensiva de los Patriotas es muy sólida, rápida, y teníamos que ser igual de agresivos”, Doug Pederson, Head coach Filadelfia

En total fueron 19 jugadas grandes las que desplegaron Águilas y Patriotas en todo el encuentro, siendo la más explosiva el pase de 55 yardas de Nick Foles a Corey Clement con el que lograron mantener viva su ofensiva en el segundo cuarto, anotando después para irse arriba 22-12.

“Sabíamos que teníamos que anotar muchos puntos, no podíamos relajarnos en ningún momento, debíamos jugar los 60 minutos y anotar todos los puntos que pudiéramos porque no debíamos de dejarle nada a ellos”, explicó LeGarrette Blount, corredor de las Águilas que sumó 90 yardas y anotó en una ocasión.

“Fuimos agresivos como equipo y nos queríamos mantener así. No queríamos quitar el pie del acelerador”, Jay Ajayi, Corredor Filadelfia

Frente a los Vikingos de Minnesota, las Águilas apostaron a jugadas grandes para pegar rápido, y aunque los Patriotas tuvieron más que ellos en el juego (ocho frente a 11), su juego mantuvo la identidad del equipo.

“Tenemos muchos jugadores muy talentosos en el equipo, así que no dudamos en ejecutar las jugadas que nos mandaron, y creo que mezclamos muy bien el juego porque tuvimos todo tipo de jugadas, de corto yardaje y muchas jugadas explosivas”, comentó el ala cerrado, Zach Ertz, quien finalizó la noche con 67 yardas tras atrapar siete de los nueve pases que le mandaron, con un touchdown.

Los Patriotas terminaron el encuentro con 613 yardas totales, 500 fueron por la vía aérea mientras solo 112 llegaron por tierra, frente a la mejor defensiva por tierra de la liga. Y esa misma disparidad se vio en las jugadas grandes, ya que solamente una de las 11 que de más de 20 yardas llegó por tierra, mientras que explotó los huecos que se abrieron en la defensiva de Nueva Inglaterra para tener tres escapadas terrestres explosivas, incluida una de 36 de Blount.

“No dudamos en ejecutar las jugadas que nos mandaron, y creo que mezclamos muy bien el juego porque tuvimos todo tipo de jugadas”, Zach Ertz, Ala cerrada Filadelfia

“Solo queríamos mantenernos agresivos, la defensiva de los Patriotas es muy sólida, rápida, y teníamos que ser igual de agresivos como lo fuimos todo el juego, no podíamos cambiar”, explicó Doug Pederson, coach de los nuevos campeones de la NFL. “Jugada a jugada los muchachos salieron a jugar su mejor nivel, ejecutaron muy bien y pudimos conseguir las yardas que necesitábamos para mover el balón y sumar puntos”.

Y con un juego tan explosivo a la ofensiva, se establecieron 10 récords de Super Bowl, mientras se empataron otros nueve.

“Fuimos agresivos como equipo y nos queríamos mantener así. No queríamos quitar el pie del acelerador y mostramos quiénes somos las Águilas. Ahí se quedan todas las preguntas sobre que no éramos favoritos pero en nuestra mente siempre creímos en nosotros y eso lo demostramos”, sentenció Jay Ajayi, corredor que llegó a la mitad de la temporada con las Águilas y que cooperó con 57 yardas por tierra, incluida una escapada de 26.