Los Halcones Marinos vencen a los Leones en playoffs

El conjunto de Seattle no perdonó como local y derrotó 26-6 a la escuadra de Detroit en la ronda de comodines de la NFL

Thomas Rawls celebra con Paul Richardson
Thomas Rawls celebra con Paul Richardson (AP)

SEATTLE, Estados Unidos

La fórmula que ha redituado un éxito sin precedente a los Seahawks durante los últimos cinco años volvió a funcionar.

Una dosis saludable de acarreos de Thomas Rawls, unos cuantos pases oportunos de Russell Wilson, ayudados por algunas estupendas recepciones, y una defensa que no permitió un respiro en la zona roja llevó a que Seattle derrotara el sábado 26-6 a los Lions de Detroit en el partido de comodines de los playoffs.

Rawls impuso un récord de la franquicia en postemporada, con 161 yardas, mientras que Paul Richardson realizó una de las mejores atrapadas del año y logró su primer touchdown en los playoffs.

Seattle logró su décima victoria consecutiva como local en la postemporada. En contraste, Detroit continuó con un terrible cierre de campaña, al sufrir su cuarta derrota en fila.

Siguió también la pésima historia de los Lions en playoffs, donde no han ganado desde 1992. Como visitante en postemporada, el último triunfo de Detroit data de 1957.

La ofensiva terrestre de los Seahawks llegó a ser temible en la era del recientemente retirado Marshawn Lynch. El caballo de batalla es ahora Rawls, y el ataque por tierra encontró por fin la consistencia que le faltó durante la campaña regular.

Rawls rompió la marca de 157 yardas impuesta por Lynch en la final de la Conferencia Nacional de 2014 ante Green Bay. Logró acarreos de 12, 14, 26 y 32 yardas en las postrimerías del tercer periodo, mientras que Wilson fungió como su principal bloqueador.

El corredor coronó la noche con una carrera de cuatro yardas hasta las diagonales, para que Seattle tomara la delantera por 19-6. Fue el primer jugador con al menos 150 yardas por tierra en un encuentro de playoffs desde aquella actuación de Lynch frente a los Packers.

Rawls hizo el trabajo pesado. Richardson dio el espectáculo con tres recepciones.

Ninguna fue mejor que una de cuatro yardas para anotar en el segundo cuarto. Seattle tomó así la ventaja por 7-0.

Richardson se lanzó para llegar al ovoide con la mano izquierda, rodeando a Tavon Wilson, quien obstaculizaba la trayectoria entre el balón y el receptor. Lo que no se marcó en la jugada fue que la mano derecha de Richardson sujetó la máscara de Wilson.