Es el momento de los Raiders para dar el estirón

El proyecto en Oakland llega al punto en el que debe dar el salto hacia arriba: ser contendiente al Super Bowl

Derek Carr
Derek Carr (AP)

Ciudad de México

El tiempo ha acercado a los Raiders a la parte más alta de la Liga, ya que el equipo empezó un proyecto con bases reales y planificadas y con objetivos, acompañados de movimientos inteligentes; así, en cinco años, la etapa de reconstrucción los tiene más cerca del Super Bowl.

Lo que empezó en 2012 con un verdadero basurero en casa, ahora es uno de los proyectos más sólidos de la NFL y con proyección para convertirse en una exitosa época de varias temporadas, eso lo saben Jack del Río, Derek Carr, Khalil Mack y todos los aficionados del equipo.

La muestra que estos Raiders están de regreso en la élite de la NFL fue en la primera semana de la temporada anterior, cuando fueron por los dos puntos al final del juego ante Nueva Orleans, lográndolos, para ganar ese choque. Ahora, el equipo va por más.

La lesión de Carr al final de la temporada pasada fue un golpe duro, pero también se convirtió en el mejor reto para provocar que el quarterback tenga la espina clavada; si de por sí estaba comprometido para hacer grande el proyecto, esa lesión en la rodilla que lo dejó fuera del duelo de playoffs lo llevará a rendir a un nivel más alto.

Esas son grandes noticias para los que lo rodean, ya que no solo tiene de nuevo a dos de sus armas más efectivas (Michael Crabtree y Amari Cooper), sino que sumó nombres como el del ala cerrada Jared Cook y el corredor Marshawn Lynch.

La línea ofensiva otra vez será una de las mejores, ya que cuidará a su mariscal de campo como lo hizo el año pasado, dejando que lo capturaran solo 18 veces, la mejor de la NFL, pero no solo eso, también será clave para que Lynch se convierta en una preocupación para los rivales por tierra y que padezcan para cubrir a sus receptores.

Con las herramientas que tiene al ataque, podría superar los 26 puntos en promedio que anotaban por partido en 2016.

Una de las misiones de la oficina del equipo fue mejorar la parte defensiva, lo que no impidió que la campaña anterior fuera una máquina casi perfecta.

A pesar que tiene a uno de los mejores frontales de la NFL (Mack), sus compañeros vivieron altibajos, a pesar de ser estrellas. Por ello, en el Draft buscaron caras que les ayudarán a no solo defender mejor, sino en las próximas temporadas y adquirieron jugadores para tapar algunos huecos.

De igual manera esperan de algunos (como Mario Edwards) una campaña saludable para ser jugadores de impacto.

Si el equipo aumenta el nivel del lado defensivo, abajo de los 24 puntos promedio que le hicieron, será insuperable para escuadras como los Jets, Pieles Rojas, Cuervos, Bills, Delfines y Gigantes y tendrán ventaja frente a otros pesos pesados como Patriotas, Águilas o Jefes.

Ante eso, va a pelear la División Oeste con Kansas City y en los playoffs intentará avanzar lo que el año pasado no pudo.

La ronda divisional está a su alcance y el Juego de Campeonato de Conferencia también, ya en esas etapas será ver si la salud los hace llegar con sus cartas fuertes.

Si es así, no duden que viajarán a Minnesota para el Super Bowl, si aún les falta un paso, apártenle un lugar para el LIII, en Atlanta.

¡Asiste a "Raiders vs Patriots" NFL México! *pagando con cualquier tarjeta