Raiders, en busca de la grandeza

Orgullo, coraje, compromiso, rudeza y lealtad, fueron los cimientos con los que se crearon los Raiders

Raiders de Oakland
Raiders de Oakland (Reuters)

Ciudad de México

Un viejo lobo de mar que perdió el respeto de los demás porque empezó a arrastrar lo que por muchos años fue su identidad. Pasaron de ser Los Malosos a ser el hazmerreír. Su bandera fue por años el Compromiso con la Excelencia y Just Win Baby, algo que después de 2002 olvidaron. Pero después de tocar fondo, está regresando el orgullo que los hizo grandes en los 70 y 80. La directiva así lo comprendió y actuó en consecuencia. En 2012 llegó un gerente general (Reggie McKenzie) que limpió todo el chiquero que se tenía y le ha devuelto ese brillo que era un doloroso y pesado recuerdo. Ahora están en camino a revivir los años de gloria. Son unos nuevos Raiders.

Orgullo, coraje, compromiso, rudeza y lealtad, fueron los cimientos con los que se crearon los Raiders. En 1960 llegaron a la AFL y terminaron una dolorosa campaña de debut con un 6-8. Un año después fueron un desastre al empezar la campaña perdiendo 55-0 (frente a Houston) y 44-0 (contra San Diego), lo que los llevó a gran cantidad de movimientos que marcaron su nuevo camino. Llegó el año que los cambió para siempre: 1963.

La directiva contrató a Al Davis como head coach y gerente general, y llegó para revolucionar al equipo en todos los sentidos. Primero implementó un estilo vertical de juego, una ofensiva más agresiva que les permitió terminar 10-4 y Davis fue nombrado Coach del Año. Ese mismo año usaron por primera vez el uniforme negro y plata.

En 1970 se unieron a la NFL para formar parte de la División Oeste y ahí empezaron a escribir una historia totalmente aparte a lo que se había visto: fueron un equipo distinto con una sangre que se alimentaba de la rudeza y el juego sucio para intimidar y eso les dio resultado. Con los años empezaron a llegar jugadores que encajaban perfectamente en este perfil y que eran estrellas, y así empezaron a dar las primeras pinceladas de los años dorados. De 1967 a 1985 calificaron a playoffs en 15 de las 19 temporadas, ganando el Super Bowl en 1976, 1980 y 1983.

Pero en esas épocas también se empezó a entrar en un terreno fangoso fuera del emparrillado, con situaciones que afectaron lo que pasaba en el emparrillado, por ejemplo, cuando en 1982 abandonaron Oakland para convertirse en los Raiders de Los Ángeles.

Con distintas estrellas, el conjunto mantenía la grandeza que construyó en las décadas anteriores, pero poco a poco el equipo empezó a perder fuerza y protagonismo, que fue tomado por otros conjuntos.

En los siguientes 16 años solo llegó a playoffs cinco veces y no alcanzó el Super Bowl sino hasta la temporada de 2002. Con uno de sus mejores equipos en años fue apabullado 48-21 por Tampa Bay, un choque en un iceberg que dañó seriamente el casco del barco, que después de ese año se empezó a hundir hasta llegar al fondo del mar.

La muerte de Al Davis en 2011, a los 82 años, marcó el final de una de las eras más grandes de la NFL pero fue el inicio del renacimiento Negro y Plata. El hijo de Al Davis, Mark, tomó el control y uno de sus primeros movimientos fue contratar un gerente general que se encargara de la necesaria reestructuración.

Así, desde 2012 empezó el rescate del barco, que fue sacado del fondo para empezar a arreglarlo. Empezó un resurgimiento armando un conjunto (con selecciones de Draft y contrataciones en la agencia libre) que se identificó con la filosofía del equipo, sintiendo los colores, y ahora eso los tiene con una marca de 7-2, empatado con Nueva Inglaterra y Kansas City como los mejores equipos de la AFC.