Gran regreso y Raiders vence 27-20 a Houston

La NFL volvió a México con un duelo de forma exitosa y con un Oakland que, tras lucir inoperante, despertó con 14 puntos al final para llevarse el triunfo ante 76 mil 473 aficionados

Jalen Richard celebra tras anotar en contra de los Texanos de Houston
Jalen Richard celebra tras anotar en contra de los Texanos de Houston (AP)

Ciudad de México

Una decisión cambió el juego. Tras dominar todo el juego los Texanos fueron por todo y no les resultó. Con 6:32 por jugar enfrentaron una cuarta y una yarda por avanzar estando en la 15 de los Raiders, y en lugar de buscar el gol de campo que les daría una ventaja de 23-20, buscaron que su ofensiva no solo siguiera consumiendo el reloj sino que fueran siete puntos más los que reflejaran en el marcador. Pero de forma angustiosa y milimétrica, no lograron el primero y diez y Oakland tuvo el balón en su poder. Cinco jugadas después apareció Amari Cooper atrapando un pase y escapándose de forma espectacular hasta la zona de anotación para ellos sí, sumar siete puntos.

Después de una noche raquítica y sin punch a la ofensiva, los Raiders jugaron en el último cuarto como lo habían hecho en la temporada y con dos ataques que alcanzaron la zona de anotación se llevaron el histórico Lunes por la Noche 27-20.

Los Malosos, que ahora se ponen con marca de 8-2, apenas tenían 120 yardas totales después de tres cuartos, con nueve pases incompletos, pero en el cuarto final fueron otro equipo, el que había sido en la temporada regular, y ese equipo respondió con 14 puntos y una defensiva que a la hora cero detuvo a los Texanos.

Raiders mostró que era el equipo local desde que salieron a calentar y todo el tiempo el apoyo estuvo de su lado, pero los Texanos supieron enfrentar esa desventaja. En su primera ofensiva dominaron con un ataque nivelado de seis acarreos y seis pases que los llevó hasta la yarda 14 de los Raiders, pero luego de completar tres veces en tercera oportunidad, fallaron en una 3 y 7 y se tuvieron que conformar con tres puntos. Fue una sólida manera de comenzar al consumir 6:26 minutos.

Con la ventaja de 3-0, tocó el turno a la defensiva, que paró en tres jugadas al ataque Negro y Plata. Entonces los Raiders ajustaron.

Primero su defensa no se dejó sorprender y detuvo a Brock Osweiler y el ataque también hizo su parte. Usando a un liniero ofensivo extra, le dio mejor protección a Derek Carr y permitió que su ataque avanzara. Una interferencia de pase los llevó a la 17 de los Texanos y una muy buena lectura de Carr les permitió anotar cuando encontró a Jalen Richard con un pase corto a la zona de los linebackers (que estaba vacía) y el corredor se escapó hasta la zona de anotación para darle la ventaja a los Raiders de 7-3.

Raiders encontró pronto el balón cuando patearon de kickoff y Tyler Ervin perdió el ovoide y los recuperó Oakland en la 19 rival, pero a pesar de que era una gran oportunidad de alejarse a 11 puntos, la defensiva de los Texanos se cerró y solo permitió un gol de campo que puso el juego 10-3.

La respuesta de los Texanos fue de la mejor manera porque volvieron a armar una ofensiva consistente que por tierra fue letal. De las nueve jugadas que mandaron tres fueron por tierra sumar 52 yardas, y de los seis pases que lanzaron solo uno fue completo, y fue el envío que terminó con el touchdown del empate, cuando Brock Osweiler encontró a Braxton Miller para un touchdown de 12 yardas.

Así, con el juego 10-10 llegó el medio tiempo. El balance después de los primeros 15 minutos fue totalmente del lado texano en yardas totales 166 contra 81, en primeros y diez (nueve contra cinco) y en efectividad en tercera oportunidades con 4-8 para Houston y 2-7 para Oakland.

Entonces comenzó la segunda mitad con un golpe doble de los Texanos. Su defensiva atacó a Derek Carr en la primera jugada y el mariscal de campo tomó una decisión apresurada al mandar un pase largo parado de mala forma y los Texanos interceptaron. Con el balón en su yarda 45, el equipo texano explotó los huecos que dejaron los Raiders tanto por tierra como por aire para meterse hasta la yarda 1, desde donde un acarreo de Lamar Miller les dio la delantera de nueva cuenta. Esa fue una ofensiva de ocho pases y cinco acarreos.

Raiders necesitaba mostrar que su ofensiva, que estuvo inestable en la primera mitad, podía mover las cadenas. La defensiva de los Texanos había estado hermética en todo el duelo y no había dejado que los receptores pudieran explotar, y aunque esa tendencia siguió, Raiders se benefició de un castigo de interferencia de pase para meterse hasta la yarda 8. Pero como sucedió en la primera mitad, estando tan cerca del end zone, se le cerraron todos los espacios a los de Negro y Plata y otra tuvieron que conformarse con tres puntos.

La siguiente ocasión que los Texanos tuvieron la gran oportunidad de dar un golpe muy fuerte a las aspiraciones de los Raiders, al volver a montar una ofensiva consistente y certera con pases cortos y acarreos, pero no la aprovecharon. El gol de campo que consiguieron fue la mejor noticia para los Raiders, quienes solo estaban a un touchdown de distancia. Y los siete puntos que los separaban se esfumaron con una sola jugada. Después de una pobre noche al ataque, sobretodo por aire, llegó un golpe de nocaut. Saliendo desde su yarda 25, Derek Carr encontró a un solitario Justin Olawale cerca del medio campo y con un pase perfecto y un gran corte del corredor de poder, la jugada de 75 yardas que llegó hasta la zona de anotación significó el empate a 20 puntos.

Entonces llegó el momento clave, donde los Texanos fueron por todas las canicas en lugar de buscar un gol de campo, y los Raiders pusieron la historia de su lado con un Amari Cooper que solo tenía dos pases atrapados para 14 yardas y que terminó anotando para el 27-20 en una jugada de 35 yardas.