Pumas CU, comprometidos con la sociedad

Desde hace algún tiempo, el cuadro universitario ha cambiado las bromas en las novatadas por actos de caridad, algo que el coach y el capitán del equipo ven como un reflejo de los valores de la UNAM hacia México.

Los jugadores de primer año de la Liga Mayor de los Pumas CU
Los jugadores de primer año de la Liga Mayor de los Pumas CU (Tomada de Twitter @DeporteUNAM)

Ciudad de México

Desde sus inicios, la Universidad Nacional Autónoma de México, considerada por muchos como la más importante de habla hispana, ha tenido un compromiso con el país para devolverle todo lo que les han dado a través de la labor social, y el equipo de futbol americano no es la excepción.

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Conscientes del rol que tienen en la sociedad y de lo que representan como el cuadro de la máxima casa de estudios, los Pumas CU dieron un giro a las ya conocidas iniciaciones universitarias para poder retribuir a la sociedad y lograr hacer un cambio. Dejaron atrás las clásicas novatadas con bromas y les dieron un significado más profundo. El pasado 5 de julio, los novatos realizaron el conocido 'body paint' como superhéroes y visitaron el Instituto Nacional de Pediatría para convivir con los niños, que pudieron ver de cerca a los jóvenes jugadores y que recibieron juguetes a cambio de una sonrisa.

"Lo que tratamos de hacer fue humanizar este proceso, es decir, quitar algunos malos actos que no solo daban mala reputación al equipo, sino que en realidad ponían en riesgo o denigraban al jugador" comentó para La Afición Otto Becerril, head coach del equipo universitario, destacando que la iniciación, al tratarse de un ritual donde los nuevos jugadores se integran a un nuevo grupo social, se buscó darle un sentido más profundo que pudiera ser un reflejo de los valores que transmite la UNAM. "Tratamos de darle un giro, que se mantengan estos ritos pero que tengan un sentido, no sólo al interior del grupo, sino (de manera) social".

Abraham Herrera, ala defensiva de Pumas CU y uno de sus principales líderes, señaló que, si bien desde que llegó al equipo se ha hecho este 'body paint' con personajes de historietas, la diferencia radicó en realizar visitas a pequeños que no ocultaron su emoción al conocer a los atletas.

"(En la actualidad) la diferencia es que antes lo hacían en la Zona Rosa y pedían dinero, pero nos dimos cuenta que es mejor dar algo que pedir algo" explicó el para este medio, que acompañó a los jugadores a la labor social aquel día.

Las pinturas utilizadas no son tóxicas ni para los menores ni los atletas, medidas que se han tomado a raíz del caso de Juan Francisco Espinosa, elemento felino que en 2015 tuvo que ser internado tras intoxicarse por usar pinturas a base de aceite en aquella novatada.

Sin el afán de buscar reflectores, pues aseguran no se trata de ganar publicidad sino que es algo que les nace, tanto entrenador y capitán ven este tipo de acciones como un compromiso adquirido al ser la cara de una institución como la UNAM, ya que el sentimiento de servicio a la comunidad predomina entre los jugadores del equipo.

"Quizás solo sea un par de horas, pero en realidad ese par de horas para los niños que están ahí, que su vida se vuelve un tanto monótona y tediosa creo que es muy importante para ellos", añadió el coach Becerril, explicando que, aunque los novatos no son los jugadores más grandes -físicamente hablando- siguen sobresaliendo en estatura en comparación al promedio, razón por la cual los niños los miran como auténticos superhéroes y se llenan de alegría.

"Fue algo bueno para los niños, porque ahí los novatos se dan cuenta de que realmente puedes hacer algo por alguien y sin siquiera saberlo" detalló Herrera. "Ellos se presentaron y hablaron, y la cara de los niños, de los papás y los doctores era de alegría. Por lo menos en ese momento se les olvidaba lo duro que están viviendo".

La experiencia de estas iniciaciones universitarias se vive de los dos lados de la moneda. No sólo los infantes se llevan una importante experiencia con este tipo de actividades -que ya tienen tiempo desarrollándose por parte del equipo-, pues aquellos jóvenes que se pintaron y regalaron dulces a lo pequeños aficionados se llevan importantes lecciones, así lo ve Becerril.

"Los jugadores logran entender otras realidades. Se dan cuenta de que hay chicos que no tienen la posibilidad que ellos tienen de poder ser deportistas. Hay chicos que están enfermos y no pueden hacer las cosas que quisieran. Eso sensibiliza a nuestros jugadores y los enfoca más a hacer su trabajo con mayor gusto y sabiendo que tienen la posibilidad de realizar algo más grande", finalizó.