No prestan el balón

Los Broncos han mostrado dos caras a la ofensiva, la que anotaba en tres minutos en la temporada regular y la que exprime el reloj hasta 6:30 en "playoffs", ganando la posesión.

Los Broncos han mostrado dos caras a la ofensiva.
Los Broncos han mostrado dos caras a la ofensiva. (AP)

Nueva York

De servicio exprés a tradicional, pero seguro. La ofensiva de los Broncos hizo de la temporada 2013 un año histórico y la vía para conseguirlo normalmente era la más rápida, una filosofía que cambió para los playoffs, aunque sin perder efectividad.

Del brazo de Peyton Manning, Denver implantó la marca de 606 puntos anotados en la campaña regular (para un promedio de 37.9 por juego), y esas series anotadoras consumían un promedio de tres minutos y 10 segundos. Eran rápidos y certeros porque solían ser verticales en sus ataques aéreos, sumando 68 pases de 20 o más yardas en el año, la segunda mayor cantidad en la NFL.

Pero ese mismo ataque dinámico que conseguía sumar puntos en la pizarra, no consumía tiempo en el reloj. Prácticamente Denver tenía el balón el mismo tiempo que se lo prestaba a los rivales: 30:31 frente a 29:29 del contrario.

En total, perdieron el tiempo de posesión en nueve de los 16 encuentros de temporada regular, pero su marca al final fue de 13-3.

Esa tendencia fugaz ya no fue la misma en playoffs, los Broncos decidieron bajarle de quinta a tercera velocidad. “El tiempo de posesión es algo que tratamos de ir mejorando porque no solo debes pensar en lograr primeros y diez, sino transformarlos en puntos, porque de nada sirve mover las cadenas si te quedas corto. Ese punto se vuelve más importante en playoffs”, contestó el head coach John Fox a La Afición.

“Ese punto de dominar el tiempo es una de nuestras prioridades en este momento, y sabemos que va  a ser un aspecto clave el domingo frente a Seattle, aunque no será nada sencillo frente a ellos”.

En dos choques de postemporada las cosas dieron una vuelta para los de Colorado, ya que sus drives anotadores promediaron 6:23 minutos, el doble de lo que tuvieron en la campaña, tras realizar alrededor de 12 jugadas.

“Quizá (este cambio) es porque ha habido un enfoque distinto en armar buenas series ofensivas, especialmente frente a equipos muy duros. Sabes que mantener la consistencia hace una diferencia, porque no puedes apostarle a solo irte con drives de cinco o seis jugadas, sino pensar en conseguir de 10 o más para ponerte en una gran posición de sumar puntos”, analizó el corredor de los Broncos, Knowshon Moreno.

Contra San Diego y Nueva Inglaterra la clave para Denver fue dejar fuera del campo al mariscal de campo contrario, así, sumaron 35:27 y 35:44, respectivamente, para un promedio de 35:36 minutos con el ovoide.

“No hubo cambios como tal, solo fue el enfocarnos en consumir el mayor tiempo posible, avanzando con consistencia y llegando más lejos. También es clave tener el mayor balance posible entre corridas y pases, aunque a veces no se da como tal”, continuó Moreno.

Frente a San Diego dieron una muestra de su nueva filosofía al armar siete series de siete o más jugadas, cuatro consumiendo más de cinco minutos. Así le quitaron el balón a Philip Rivers y ganaron 24-17.

Si había funcionado frente a los Cargadores, contra los Patriotas la tendencia no cambió, y acapararon el balón con otras siete series de siete o más jugadas, aunque solo tres arriba de cinco minutos.

Seattle tampoco tuvo dominio del reloj y terminaron la campaña regular con solo un segundo más que Denver: 30:32.