Las otras patadas

Seattle fue uno de los mejores equipos a la hora de despejar, mientras Denver tuvo una actuación promedio en un área donde un buen trabajo puede ser la diferencia entre salir con el Lombardi o irte con las manos vacías

Jon Ryan, pateador de los Seahawks
Jon Ryan, pateador de los Seahawks (Ap)

NUEVA YORK, Estados Unidos

En un encuentro que se pronostica cerrado y de pocos puntos, es muy probable que ambos equipos tengan que utilizar constantemente a sus pateadores de despeje, y sería ahí donde puede marcarse una diferencia.

Ganar la posición en el emparrillado es un trabajo de paciencia, que toma tiempo pero que bien manejado te puede llevar a ganar el juego. Y el Super Bowl también. La estrategia de ir alejando a tu rival de tu zona de anotación serie a serie, acercándote tú a la suya, es un trabajo progresivo donde no es el quarterback, ni el corredor, ni el esquinero o linebacker el que te lleva ahí, sino el pateador de despeje.

En Seattle saben que entre más lejos tengan a Peyton Manning de su terreno y de su zona roja, mejor les puede ir el domingo, por eso, su escuadrón de patadas de despeje debe de mantener el domingo la efectividad que tuvo durante la temporada regular y los playoffs.

“Nosotros (equipos especiales), tenemos la habilidad de cambiar el juego tal cuál lo hace la ofensiva o la defensiva”, explica Jon Ryan, pateador de despeje de los Halcones Marinos. “Aunque lo hacemos con menos atención que ellos. Lo que hemos hecho este año ha sido excepcional. Los 10 compañeros que tengo en la unidad de despeje hicieron un trabajo extraordinario en la cobertura de patadas. Con una buena patada y cobertura, pones a tu defensiva en una posición muy favorable”.

Esta unidad de Seattle permitió que solo le regresaran 82 yardas totales en la temporada regular, una cantidad casi increíble si se ve que a Gigantes de Nueva York y Pieles Rojas de Washington (los peores conjuntos de la NFL) les regresaron 655 yardas.

Ese gran promedio dejo al rival la posibilidad de acumular apenas 3.9 yardas en sus patadas de despeje. En ambos casos, fue la segunda menor cantidad en la NFL.

Como si eso fuera poco, la combinación de una buena patada y una rápida cobertura, provocó que el equipo contrario pidiera recepción libre 30 veces, líderes de la liga. En total, la efectividad de este equipo especial solo dejó que regresaran 21 de las 74 patadas de despeje que realizaron, sin que les anotaran un touchdown.

“Aquí se toma con la misma seriedad a los equipos especiales, porque para nosotros es un tercio del éxito en un juego”, continuó Ryan, quien hizo que las ofensivas rivales arrancaran, en promedio, en la yarda 25, sexto mejor desempeño en la liga.

Jon, sus compañeros y su staff de coacheo saben que en caso de que su ataque no logre mover el balón no habrán perdido una batalla. Poner en el campo a su equipo especial puede ayudarles a preparar el terreno para mejorar su posición poco a poco al dejar lejos de su zona de anotación a Denver, quien apenas promedia 7.8 yardas por regreso.

En Seattle también tienen claro que los Broncos sumaron puntos en el 48 por ciento de sus drives (97 de 202 series), recorriendo en promedio 59 yardas. Deja lejos a Manning y aumentas las posibilidades de que no te haga daño.

 

Denver también sabe patear

Si la defensiva de Seattle logra ser una pesadilla para Peyton y logra detenerlo, los Broncos saben que también pueden confiar en la pierna de Britton Colquitt, quien presume el tercer mejor promedio de yardas por despeje con 47.1, con 32 patadas (de las 87) dentro de la yarda 20 del rival y un promedio de 7.8 yardas por regreso.

“Hemos estado antes en este estadio, pero tendremos la posibilidad de checar las condiciones del viento antes, eso es importante para nosotros para que no nos llegue a afectar en algún momento dado porque no podemos ni debemos de descuidar esta área”, explicó Colquitt

El regresador de despejes de los Halcones Marinos, Golden Tate, realizó un buen trabajo, ya que aunque promedió 11.1 yardas por patada, sin lograr anotación, ayudó a que la ofensiva de Russell Wilson iniciara sus drives en promedio en la yarda 31.

En Denver entienden que meter a los Halcones Marinos dentro de su yarda 20 aumenta sus posibilidades de que salgan sin daño, ya que el promedio de yardas que recorrieron los Seahawks en sus series anotadoras fue de 54. Las condiciones climáticas, especialmente la velocidad que tenga el viento, no harán tan fácil la decisión de mandar al pateador a intentar goles de campo de larga distancia.

A pesar de eso, a Denver y a Seattle no les molestaría que sus pateadores de despeje se quedaran en la banca todo el juego, sinónimo de que sus ofensivas estarían moviendo bien el balón y anotando.


SUS PATADAS DE DESPEJE

 

BRONCOS DE DENVER


Estadística      Yardas    # en NFL

Despejes 65    29

Yardas pateadas     2,893       28

Patada más larga    60    30

Promedio yardas    44.5 21

Dentro yarda 20     23    25

Touchbacks            3      26

Faircatchs       25    3

Regresos 28    7

Yardas en regresos 274  14

Promedio yardas    9.8   23

 

 

HALCONES MARINOS DE SEATTLE

Estadística      Yardas    # en NFL

Despejes 74    24

Yardas pateadas     3,159       26

Patada más larga    69    8

Promedio yardas    42.7 29

Dentro yarda 20     28    11

Touchbacks            5      17

Faircatchs       30    1

Regresos 21    4

Yardas en regresos 82    2

Promedio yardas    3.9   2