Foles, a emular lo hecho por Hostetler

El actual quarterback de las Águilas está en vías de igualar lo hecho por el mariscal que llevó a los Gigantes a ganar el Super Bowl XXV

Nick Foles y Jeff Hostetler
Nick Foles y Jeff Hostetler (Reuters/AP)

Ciudad de México

Ante todas las dudas y pronósticos que se pusieron es su contra, Nick Foles ha llevado a las Águilas hasta el Super Bowl, esto tras hacerse cargo del equipo debido a la lesión de Carson Wentz.

Desde ese momento, el suplente de Filadelfia se ha puesto a la caza de igualar a todos esos mariscales que desde la suplencia han llevado a su equipo al Super Bowl. Y no sólo eso, sino ganar el juego grande de la NFL.

IGUALARÁ A HOSTETLER

La historia que Foles está viviendo con las Águilas en este momento es prácticamente idéntica a la que vivió hace 27 años Jeff Hostetler, con los Gigantes, a quienes los llevó a ganar el Super Bowl XXV ante los Bills de Búfalo.

Hostetler fue electo por Nueva York en la tercera ronda del Draft de 1984, por lo que en aquella temporada de 1990 cumplía su séptimo año como el como suplente de Phil Simms, el mariscal estrella de la escuadra de la ‘Gran Manzana’, quien le dio a este equipo el título del Súper Tazón XXI, en donde vencieron 20-39 a los Broncos de Denver.

Sin embargo el destino le tenía algo preparado al quarterback suplente de los Giants. En la semana 15 de la campaña del 90’, Simms sufre una lesión –curiosamente- ante Búfalo, la cual lo dejó fuera por el resto de la campaña; como un bombero, Hostetler tomó a los Giants para los últimos dos duelos del año, mismos en donde logró vencer a los Cardenales de Phoenix y a los Patriotas de Nueva Inglaterra, para dejar a Nueva York con un récord final de 13-3.


LA CONSAGRACIÓN

Los Gigantes terminaron con la segunda mejor marca de la NFC para la postemporada, para vencer a los Osos de Chicago en la ronda divisional; sin embargo, para Hostetler, el verdadero reto vendría para el Juego de Campeonato.

Para esta instancia, Hostetler y los Giants tendrían que visitar San Francisco para medirse a los 49ers, equipo que en ese momento llegaba como el mejor de la Liga, como bicampeón de la NFL, tenía en gran momento a Joe Montana, siendo -por razones obvias- el gran favorito para ganar el Super Bowl por tercer año consecutivo.

Aunque dejó el partido por algunas jugadas, debido a una aparente lesión en la rodilla derecha, Hostetler hizo lo suficiente para guiar a su pateador, quien conectó cinco goles de campo esa tarde. El resto fue cortesía de la defensiva, misma que, en jugadas consecutivas, lesionó a Montana y forzó un balón suelto del corredor de los 49ers, Roger Craig, el cual abrió la puerta para que Nueva York –ante todos los pronósticos- venciera 15-13 a San Francisco.


Para el Super Bowl XXV, aunque sufrió un safety, Hostetler tuvo una gran actuación, al completar 20 de 32 envíos, para 222 yardas y una anotación, números  que contribuyeron para la dramática victoria de los Gigantes 19-20 ante los Bills.


FRENTE A FRENTE

Como ya decíamos, las historias de Foles y de Hostetler son idénticas. Ambos llegaron sobre el final de la campaña para ser los ‘bomberos’ de sus respectivas ofensivas y guiar a su equipo hasta el Super Bowl.

Asimismo, los dos, son mariscales de equipos pertenecientes a la NFC Este; Foles, por Filadelfia, y Hostetler, por los Gigantes, enfrentándose en el Súper Tazón a miembros de la AFC Este: Búfalo y Nueva Inglaterra.

Por último, así como Hostetler detuvo a los 49ers de Montana en el Juego de Campeonato de la Conferencia Nacional de 1990, impidiendo que San Francisco ganara su quinto anillo de Super Bowl de la década de los 80’, ahora es el turno de Foles para interponerse en el camino de los Patriotas de Brady y Belichick, para evitar que se hagan de su sexto título de la NFL.

OTROS CASOS

Hasta antes del caso Wentz-Foles, se han dado otras once ocasiones en las que un mariscal de campo suplente lleva a su equipo hasta el Súper Tazón. Las razones pueden variar entre lesiones o bajas de juego, ya sea al inicio, a la mitad o al final de año; incluso en pretemporada, tal y como sucedió con Warner y los Carneros de 1999.

La última ocasión que un suplente logró encaminar a su equipo hasta el Super Bowl ocurrió en 2012, cuando en los 49ers, Colin Kaepernick suplió a Alex Smith. Hasta el momento el  récord es de 7-3 en favor de los mariscales de campo emergentes; los únicos que han perdido son Vince Ferragamo, en el Súper Tazón XIV; Dan Marino, en el Super Bowl XIX, y el mismo Kaepernick, el Super Bowl XLVII.


Acotaciones: Super Bowl (SB)

UN CASO EXTRAÑO

Lo que le sucedió a los Potros de Baltimore en los Súper Tazones III y V es algo difícil de creer. En dichas ocasiones, las bajas de juego y las lesiones de sus mariscales de campo, Earl Morrall y John Unitas, se presentaron en el pleno duelo por el título de la NFL.

Super Bowl III

Tras una gran campaña con los Colts, en 1968, Morrall llevó a su equipo hasta el Super Bowl III, en donde llagaban como los grandes favoritos ante los Jets. Sin embargo, el mal partido se le presentó al quarterback de Baltimore en este encuentro, en donde lazó una intercepción.

Unitas entró y regló tres cambios de balón más, aunque con él en los controles, los Potros pusieron los únicos puntos que lograron marcar en este duelo, el cual perdieron 16-7 ante el Nueva York de Namath.

Super Bowl V

Dos años después, fue Unitas el que inició por los Colts en el Súper Tazón V, ante Dallas. Cuando el partido estaba 6-13 a favor de los Cowboys, el veterano mariscal de Baltimore sufrió una lesión en las costillas durante el tercer cuarto.

Lo que dos años atrás, contra los Jets, el futbol americano le había negado, ahora, contra los Vaqueros, Morrall tendría una segunda oportunidad, la cual fue aprovechada para derrotar 16-13 a Dallas y darle el título a los Potros.

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