¿Quién es el mejor?

La ofensiva número 1 de la NFL de un lado y la defensiva número 1 por el otro; los primeros sembrados de cada conferencia llegaron al juego grande, la última prueba para conocer al campeón. Es la hora de medir fuerzas.

Es la hora de medir fuerzas.
Es la hora de medir fuerzas. (Fotoarte: Iván Castillo)

Otra vez la historia pone a prueba la conocida frase, “Las ofensivas son las que llenan los estadios y las defensivas las que ganan los campeonatos”. Los Broncos de Denver y las Panteras de Carolina tienen las defensivas para conseguir el título, falta por ver cuál es el equipo que mejor cumple con esta máxima.

Los Broncos saben lo que significa tener la mejor ofensiva y enfrentar a la defensiva número uno de la Liga en un Super Bowl. Hace dos años vivieron esta situación y no les fue nada bien, ya que salieron del emparrillado con una derrota de 43-8 frente a los Halcones Marinos de Seattle.

Hoy, los de Colorado regresan al juego por el título de la NFL con una cara totalmente distinta.

No es una máquina de hacer puntos (en aquella temporada sumó 606, y en ésta 355), ahora es un equipo con sello defensivo, con todo y que tiene a Peyton Manning al frente de los controles.

“Tenemos una defensiva muy consistente, así que cuando estás en un juego apretado, eso ha sido sumamente importante, contamos con mucha experiencia y eso nos ha permitido manejar bien las situaciones difíciles que hemos enfrentado, los retos que tuvimos en el último cuarto y hemos salido con buenas cuentas. Y así se supone que debe ser, es la mejor Liga con los mejores jugadores, así que hemos hecho bien las cosas para tener la confianza de saber que vamos a brillar en el momento oportuno”, explicó el entrenador en jefe de los Broncos, Gary Kubiak.

Sin embargo, enfrente está la escuadra que quiere hacer su propia historia, la que busca su primer título con un roster que solo perdió uno de los 18 juegos que tuvo y que promedió 31 puntos por duelo, con el quarterback Cam Newton en una campaña de Jugador Más Valioso.

“Tenemos que entender las situaciones y circunstancias que enfrentamos en el juego. Ahora es un duelo situacional, a partir de ahora así es, porque no hay un próximo partido; nuestra meta es ser capaces de hacer lo que debemos hacer para ganar”, explicó Ron Rivera, head coach de las Panteras.

De la mano del entrenador, la franquicia terminó como la número uno de la Conferencia Nacional, a pesar de sufrir la baja de su receptor estrella, Kelvin Benjamin, desde la pretemporada.

En el camino hasta Santa Clara, eliminaron a los antiguos campeones de la Nacional, los Halcones Marinos, y después superaron con facilidad a los Cardenales de Arizona.

Las dos semanas de espera desde que concluyó ese partido terminaron, es momento de que las Panteras de Carolina y los Broncos de Denver se encuentren en el emparrillado del estadio Levi’s y pongan a prueba sus fortalezas y debilidades para conocer al nuevo campeón de la NFL en el Super Bowl 50. 

LOS DUELOS

Ofensiva Denver

Aunque no fue su fortaleza en la temporada (17 de la Liga con 1,718 yardas), la base será correr bien el balón y lanzar en situaciones poco apremiantes, evitando arriesgar ante la defensiva de las Panteras; una vez establecido el ataque por tierra, podrían sorprender y pasar.

Tiene dos corredores, Ronnie Hillman y C.J. Anderson, que promediaron 4.2 y 4.7 yardas por acarreo, lo que significa que dos buenos avances les dejarán una tercera oportunidad corta.

Por aire tiene tres blancos muy efectivos que pueden superar sus promedios y ayudar a mover el balón: Demaryius Thomas, Emmanuel Sanders y Owen Daniels. Juntos sumaron 141 primeros y diez y 1,015 yardas, después de la recepción. Desde que regresó a la titularidad, Peyton Manning no ha sido interceptado y en las prácticas de esta semana se vio certero en pases de mediano y largo yardaje.

Defensiva Carolina

La defensiva de las Panteras trabaja bajo el formato 4-3 y cuatro linieros presionan al QB. En este caso, y gracias a que logró recuperarse, Jared Allen se suma a la lista de preocupaciones para la línea ofensiva de los Broncos.

Denver permitió 39 capturas de mariscal, por lo que la presión por los extremos tendrá su recompensa. Uno de sus objetivos es forzar a Manning a que lance mal parado o antes de tiempo, para que sus linebackers o profundos aparezcan.

Para cubrir el pase tienen a una de las mejores defensivas con Thomas Davis y Luke Kuechly en los linebackers, y a Josh Norman y Roman Harper por un lado, y Kurt Coleman y Robert McClain por el otro.

Con eso hay grandes posibilidades de ver una o más intercepciones, punto en el que son expertos, al tener 24 en la temporada, líderes de la Liga. 

Ofensiva Carolina

Tiene 31 juegos consecutivos corriendo para más de 100 yardas, con Jonathan Stewart (989 yardas) como líder, y si no lo hace, está Cam Newton. Son muy efectivos en formaciones escopeta, donde confunden a la defensiva al poder darle el balón al corredor o que se lo quede el quarterback, fueron más efectivos cuando corrieron por el lado del tacle derecho o por el guardia izquierdo.

El juego aéreo no es su fortaleza, completaron solo 59.9 por ciento de pases (27 de la Liga) y tuvieron en el ala cerrada Greg Olsen a su líder, sus receptores principales son Ted Ginn Jr., quien dejó caer 10 pases, segundo, y el veterano Jerricho Cotchery, quienes no son tan peligrosos.

Es un equipo explosivo que anota rápido desde el principio y parte de ese éxito se debe a que fue el conjunto que más series ofensivas inició en territorio rival, con 31.

Defensiva Denver

La misión es clara, no puede detener a Newton, pero sí congelar a sus compañeros. DeMarcus Ware y Von Miller presionarán al mariscal de campo por afuera de los tacles, pero ante el inminente intento de salir por tierra de Cam, deberán estar preparados.

Tener una defensiva de zona les ayudará a no dejar grandes huecos, aunque pueden apostar a poner a un jugador que funcione como el espejo del quarterback y que lo siga en todo momento, pero debe ser tan rápido como para alcanzar a la estrella de Carolina y tan fuerte para taclearlo solo (¿quién cumple con esas características?).

Deben contener los embates explosivos de Carolina al arrancar el juego y no permitir grandes escapadas de Newton o Jonathan Stewart, una de sus fortalezas este año fue contener a los QB por tierra, ya que ninguno les anotó vía terrestre. 

EQUIPOS ESPECIALES

Carolina

Graham Gano fue el jugador que más puntos aportó al equipo con 146 de los 500 que logró, así que su aporte tendrá un valor real. Cinco de los seis goles de campo que falló fueron de más de 40 yardas, su patada más larga fue de 52. En cuanto al ahora más importante punto extra, falló tres de sus intentos.

En patadas de despeje tienen a Brad Nortman, que está en el promedio (45.4 yardas por despeje); no es muy certero para encerrar a su rival, al solo dejarlo dentro de la yarda 20 en 25 de 70 intentos.

No anotaron en regreso de patada y sus números fueron promedio: 18 yardas en patadas de salida y 9.4 en despejes; esta responsabilidad recayó en Fozzy Whittaker, Joe Webb y Ted Ginn Jr.

Denver

Fueron de los conjuntos líderes en goles de campo conectados con 30, aunque Brandon McManus falló cinco intentos, todos arriba de las 40 yardas; en cuanto al punto extra tuvo alta efectividad, al solo fallar uno.

Para hacerle más difícil el trabajo a Cam Newton y compañía, deben tener el mejor día de la temporada de Britton Colquitt, quien apenas encerró a sus rivales en 26 de sus 84 despejes.

Al regresar patadas, fue uno de los 12 equipos que logró anotar, lo hizo una vez. Su promedio de regreso en kickoff fue superior a  21 yardas, lo que les puede dar buena posición de campo. Omar Bolden (quien logró ese TD), Andre Caldwell y Emmanuel Sanders regresaron.

OTRAS VARIABLES

Denver a la ofensiva

Falló en dos puntos clave: armar series largas y convertir en tercera oportunidad.

El 26 por ciento de sus series (una de cada cuatro) terminaron en solo tres jugadas, con eso no anotaban y le daba el balón rápido a sus rivales, además de darle poco descanso a la defensiva.

En cuanto a la conversión de terceras oportunidades para mantener con vida los ataques, consiguieron 35 por ciento (cuarto peor de la Liga), con lo que disminuyeron su efectividad y tenían que entregar el balón.

La disciplina

Carolina aumentó su número de castigos comparado con la temporada anterior, con 6.2 por partido, eso se tradujo en 957 yardas regaladas.

La ofensiva cometió 46 faltas y la defensiva 41, en dos de los juegos más apretados que tuvieron cometieron 10 castigos, aunque en los dos duelos de playoffs apenas sumaron ocho.

Una de las fortalezas al ataque, aunque fueron rápidos para anotar, fue dominar el tiempo de posesión: #2 de la Liga con un promedio de 32:10.