Rams: juventud para una nueva época

Los Carneros tendrán al coach más joven de la Liga, un experto en quarterbacks que deberá pulir a Jared Gof

Jared Goff, mariscal de campo de los Carneros de Los Ángeles
Jared Goff, mariscal de campo de los Carneros de Los Ángeles (AP)

Ciudad de México

El regreso de los Carneros a Los Ángeles no cambió la dinámica de la franquicia, que acumuló otra campaña perdedora con Jeff Fisher como entrenador; sin embargo, la falta de resultados provocó su despido cuando tenía marca de 4-9 y luego John Fassel no corrigió la situación. En total, con el ex coach de Tennessee, nunca tuvieron récord positivo y no estuvieron cerca de los playoffs.

Para los Carneros es volver a empezar, con el coach más joven de la Liga, Sean McVay, un especialista en trabajar con mariscales de campo que espera repetir el éxito que tuvo con Kirk Cousins en Washington, ahora con Jared Goff.

El quarterback llegó a la NFL con la presión de haber sido la primera selección global del Draft del 2016 y tuvo que esperar por su oportunidad detrás de Case Keenum, cuando estuvo bajo el centro tampoco impresionó, pero el coach ha construido el equipo alrededor de él, con armas, protección en la línea y un sistema que será más abierto, parecido a lo que vivió en el colegial.

Goff tendrá la dupla de receptores que el año pasado estuvo en Búfalo, con Sammy Watkins como estrella y Robert Woods como el seguro, además de Tavon Austin, una opción profunda gracias a su rapidez; por si fuera poco, tomaron a Cooper Kupp en la tercera ronda del Draft y al ala cerrada Gerald Everett en la segunda.

Otro de los retos para McVay será fortalecer el juego terrestre. Todd Gurley pasó de ser el Novato Ofensivo del Año en 2016 con más de mil yardas, a tener apenas 885 para un promedio de 3.2 por acarreo, aunque se beneficiará por el fortalecimiento de la línea.

Para darle protección al pasador, los Carneros firmaron a Andrew Whitworth como tacle izquierdo, quien a pesar de tener 35 años tiene nivel de Pro Bowl, y a John Sullivan, ex de Washington, como centro, aunque dejaron ir a Greg Robinson, que nunca estuvo a la altura de una segunda selección global.

A la defensiva el mejor refuerzo es Wade Phillips, que como coordinador de Denver tuvo al cuarto mejor sector de la Liga la campaña anterior, y se hará cargo de un departamento que fue el noveno en 2016. Con los Carneros implementará la formación 3-4, pues tiene jugadores para ello.

En los frontales, la estrella es Aaron Donald, elegido All-Pro en los últimos dos años, pero no se unirá al equipo hasta que consiga un nuevo contrato, por lo que su lugar como tacle nariz lo tomará mientras tanto Michael Brockers, que no tuvo capturas en 2016.

Los linebackers internos, Alec Ogletree y Mark Barron son de buen nivel y por fuera Robert Quinn es uno de los rostros de la franquicia, de Filadelfia llega Connor Barwin, que estuvo con Phillips en Houston.

En la secundaria buscan una estrella. Trumaine Johnson y Kayvon Webster son los esquineros y Lamarcus Joyner y Maurice Alexander son los safeties, que llevaron al equipo al ser el décimo mejor contra el pase y con el nuevo coordinador deben progresar. El novato John Johnson, tomado en la tercera ronda, ayudará en cobertura níquel.

Con los cambios, los Carneros deberían mejorar respecto al último año de Fisher, pero el futuro de la franquicia está en manos de Goff.