Jugador sordo va por Tazón México II

Pese a su sordera de nacimiento, el receptor José Miguel Luna juega futbol americano y disputará con los Dinos de Saltillo la final de la liga mexicana contra los Mayas, actuales campeones.

Ciudad de México

El deporte no tiene límites, aquellos que lo practican lo saben perfectamente, y a pesar de cualquier obstáculo, la pasión y el esfuerzo pueden más. José Miguel Luna es un ejemplo de esto, pues su sordera de nacimiento no ha impedido que juegue futbol americano desde hace 24 años.

"Lo más importante (para continuar practicando) ha sido el apoyo de mis padres y mis amigos para no desanimarme, así como mis compañeros que me apoyan en el campo de juego, al igual que la paciencia y ayuda por parte de los coaches", comenta para La Afición el receptor de los Dinos de Saltillo.

Nacido el 7 de julio de 1983 en la Ciudad de México, su gusto por el deporte de las tacleadas surgió desde muy pequeño gracias a la influencia de su padre, que militó en las Águilas Blancas del Instituto Politécnico Nacional. Su padre lo integró a esta disciplina, ingresándolo a las filas del equipo infantil Cóndores UNAM.

"Lo que más me gustaba era las jugadas y las estrategias que surgían en el juego, así como todas las opciones que había para un mismo objetivo", recuerda Luna.

El camino no ha sido sencillo. Las barreras de comunicación por su sordera son evidentes y muchas veces es complicado comunicarse con personas que no entienden el lenguaje de señas, más en un deporte que requiere de mucha comunicación entre compañeros.

"Me costó mucho trabajo, porque la gente habla mucho y yo a veces no entendía muy bien las jugadas y los cambios, sólo puedo (comprenderlos) de manera visual o si me explicaban con anticipación", explicó el jugador de 33 años de edad, para quien los pizarrones y algunas señas han sido sustanciales para lograr conectar con sus colegas. "Las dificultades la hemos superado gracias al trabajo en equipo, la empatía de mis compañeros y mis ganas de salir adelante, demostrar de lo que soy capaz", afirma.

El apoyo recibido y su compromiso por salir adelante lo llevaron lejos. Jugó en equipos como los Borregos del Tec de Monterrey campus Toluca, Pumas CU y Aztecas de la UDLAP del futbol americano estudiantil, entre otros; ha tenido cinco llamados a la selección mexicana y un Mundial; además de experiencia en el extranjero con la hoy extinta NFL Europa y el conjunto semiprofesional Reus Imperials de Barcelona –con quienes logró un bicampeonato. La trayectoria de José Miguel es una de las más destacadas que ha visto nuestro país.

"Fui cinco veces seleccionado y asistí a un Mundial, donde logré concretar varios retos, inclusive hasta romper un récord con un regresó de patada de 106 yardas", rememora. "Esta etapa me enseñó a estudiar mucho, ser perseverante para aprender la información y las jugadas y siempre estar un paso más adelante para no perderme ni un detalle".

El destino lo llevó a Saltillo para unirse a los Dinos, equipo de expansión que debutó en la segunda temporada de la Liga de Futbol Americano Profesional. "Fue el coach Guillermo Ruíz Burguete quien me invitó a jugar en Saltillo. Lo conozco de tiempo por NFL y también fue mi entrenador en el Tec de Toluca".

Ocho juegos después, con un récord de dos victorias y cinco derrotas, además de una sorpresiva victoria sobre Raptors, los Dinos llegaron al Tazón México II en su primer año de existencia, donde se medirán ante los Mayas, actuales campeones de la liga. Un partido que adquiere más importancia para Luna, al tratarse de su último juego como profesional.

"Fue una decisión muy difícil, ya que he jugado por 24 años, pero ahora debo enfocarme en mi familia y hacer crecer mis nuevos proyectos de vida, y qué mejor que retirarme con un coach que admiro, un equipo en el que confío y con mis amigos y familia apoyándome en el partido", aseguró el jugador con el jersey número 99.

José Miguel ya tiene un plan más allá del futbol americano. Su idea es continuar con las pláticas motivacionales que da, su boda el año próximo y un proyecto que tiene en puerta en conjunto con Fausto Esparza, ciclista mexicano, que consiste en darle instrucciones detalladas al ciclista Javier Silva –quien tiene discapacidad visual- para poderlo guiar en un recorrido. "En caso de concretar este proyecto, esperamos asistir a los Juegos Parapanamericanos y los Paralímpicos".