Jets, con su propia telenovela

Los Jets tuvieron que esperar cinco meses a que Ryan Fitzpatrick firmara para mantenerse como quarterback de un equipo que se quedó cerca de playoffs en 2015

Ryan Fitzpatrick, quarterback de los Jets de Nueva York
Ryan Fitzpatrick, quarterback de los Jets de Nueva York (AP)

Ciudad de México

Ryan Fitzpatrick mantuvo preocupada a la gerencia general de los Jets de Nueva York todos los meses sin futbol americano. El quarterback no quiso firmar una extensión de contrato en enero y lo hizo hasta finales de julio, por una temporada a cambio de 12 millones de dólares, para de nuevo ser el conductor de la ofensiva de los de la Gran Manzana.

El mariscal de campo tuvo la mayor cantidad de envíos de anotación en su carrera la temporada anterior, con 31, y la marca en yardas con 3,905, y a pesar de sufrir solo 15 intercepciones en el año, las tres ante los Bills de Búfalo en la última semana de campaña regular fueron decisivas para que su equipo se quedara sin playoff s con un récord de 10-6.

El aterrizaje de Todd Bowles como coach en Nueva York fue positivo, pero para confirmar su proyecto de segundo año necesitaba a Fitzpatrick.

El pasador de 33 años volverá a tener a una de las mejores duplas de receptores de la Liga, con Brandon Marshall (1,502 yardas y 14 TD en 2015) y Eric Decker (1,027 y 12), quienes durante el receso pidieron su regreso al equipo; sin embargo, detrás de las dos estrellas, no hay otro blanco de garantías, ni siquiera en el ala cerrada Jace Amaro.

 Para ayudar al quarterback, la oficina de los Jets contrató a Matt Forte, ex de Chicago, como corredor, quien no solo destaca por tierra, sino que es un receptor más (389 yardas y tres TD en 2015), lo que es ideal para el sistema del coordinador ofensivo Chan Gailey.

La línea, que permitió apenas 22 capturas la temporada anterior, también abre huecos, encabezada por Nick Mangold, nominado siete veces al Pro Bowl, aunque perdió a D’Brickashaw Ferguson, retirado, a quien reemplazará como tacle izquierdo Ryan Clady, que no jugó la campaña anterior por un desgarre del ligamento cruzado anterior.

OTRO SUSPIRO

La línea defensiva, otra de las claves del éxito de los Jets, también dio dolores de cabeza a la oficina, porque Muhammad Wilkerson y sus 12 capturas de mariscal de campo buscaba un nuevo contrato, que finalmente consiguió, a cambio de 86 millones de dólares por cinco temporadas, y con Sheldon Richardson, que corría el riesgo de una suspensión larga, que quedó en un partido.

Como tacle nariz estará Steve McLendon, quien llega a sustituir a Damon Harrison, que se fue a los Gigantes; los linebackers cumplen con su labor, aunque con la selección de primera ronda los Jets tomaron a Darron Lee que podría ganarse un lugar.

La secundaria está encabezada por Darrelle Revis, quien no tuvo el 2015 que se esperaba, y su carrera parece ir a la baja, y del otro lado, tras la decepción de Antonio Cromartie, Buster Skrine dejará su lugar por dentro, para cubrir por fuera; Calvin Pryor y Marcus Gilchrist cumplen como safeties.

El problema para los Jets otra vez se llama Nueva Inglaterra, el equipo que domina desde hace más de una década el Este de la Americana; a pesar de un sólido ataque y de una defensiva que presiona al rival como le gusta a Bowles, la opciones de playoff s de los de la Gran Manzana pasan por los comodines, y en que Fitzpatrick no falle.