Previo al Super Bowl, el ping-pong, el pasatiempo que inspira a los Falcons

Para los Halcones este clásico juego de mesa sirve para forjar amistades, entablar amistosas apuestas y -sobre todo- para unificar el vestuario.  


Jugadores de Atlanta en un partido de Ping-Pong
Jugadores de Atlanta en un partido de Ping-Pong (AP)

Houston, Texas

Para los Falcons de Atlanta, la fraternidad comienza con las tres mesas de ping-pong instaladas en medio del vestuario.

Ahí se forjan amistades y se entablan apuestas amistosas. Los jugadores son igual de competitivos con las paletas que con el ovoide.

"Siempre estamos compitiendo", dijo el estelar receptor Julio Jones. "Te ayuda para subir la adrenalina".

Cuando los Falcons rediseñaron el camerino de su complejo suburbano de entrenamientos durante el receso anterior dejaron espacio para una mesa de ping-pong.

Pasó poco tiempo e instalaron dos más.

"Dado que se hacían filas largas para jugar, el número de mesas se amplió a dos y después a tres", dijo el entrenador Dan Quinn.

"Ha sido un pasatiempo que sirve para unir a los jugadores. Así es hacia todos lados y direcciones, como la pelota, grupos distintos compitiendo contra otros. Nos divertimos mucho".

Quinn estaba ansioso por infundir en sus jugadores una verdadera afinidad, un sentido de camaradería y responsabilidad que saliera a relucir los domingos en la cancha.

El entrenador lo llamó "fraternidad", una palabra que estampó en gorras y camisetas, y que escribe en casi en todos sus tuits.

Esa palabra se convirtió rápidamente en un lema para los Falcons en la marcha hacia el segundo Super Bowl en la historia del equipo.

El tenis de mesa tuvo una influencia importante y dio a los jugadores una razón para que dejaran a un lado sus audífonos y iPhones cada vez que tuvieron algo de tiempo entre las reuniones, rutinas y prácticas.

Las mesas de ping-pong sirvieron para que los jugadores se conocieran unos a otros.

"No estábamos tan unidos como debía ser, así que se convirtió en otra vía para que el equipo viera cuánta compenetración podíamos lograr", señaló Quinn.

"¿Que si es un ambiente de dormitorio universitario? Me parece que es más todavía. Es una hermandad que los ha unido no sólo personalmente, sino también profesionalmente".

Dos de los mejores jugadores del equipo, Jones y el quarterback Matt Ryan, exhiben cierta habilidad con las paletas.

"Igual que nuestro equipo, creo que mi nivel jugando tenis de mesa mejoró durante la campaña", dijo Ryan en broma.