Una noche diferente

La presencia de Lady Gaga y el redoble de seguridad por la visita del vicepresidente Michael Pence marcaron la noche en Houston para el Super Bowl LI

Gisele Bundchen, esposa del quarterback Tom Brady
Gisele Bundchen, esposa del quarterback Tom Brady (Reuters )

Enviado, Houston

El espectáculo del medio tiempo generó más especulaciones de lo normal para un Super Bowl, pero no se trató de los invitados especiales o la lista de canciones.

El discurso “igualitario” de Lady Gaga generaba dudas sobre algún mensaje en contra de las políticas del presidente de los Estados Unidos y la cadena Fox, transmisora del juego en Estados Unidos decidió diferir por cinco segundos.

Así evitaban también otro “error de vestuario” como el de la Janet Jackson y Justin Timberlake en ese mismo estadio hace 13 años.

Aunque el domo retráctil del estadio se mantuvo cerrado por el clima lluvioso con el que amaneció Houston, se abrió unos metros para que Lady Gaga pudiera entrar luego de iniciar su performance con God Bless America, con algunos de sus más grandes éxitos como ‘Poker Face’, ‘Born This Way’, ‘Telephone’, ‘Just Dance’, ‘Million Reasons’ y ‘Bad Romance’, que conectaron mejor con el público que el año pasado, cuando Coldplay se presentó en Santa Clara.

Tener a los Patriotas en el Super Bowl siempre atrae a más celebridades de lo normal y la presencia del vicepresidente Michael Pence, así como el ex presidente George Bush padre provocó que al menos un centenar de elementos del Servicio Secreto resguardando los túneles del estadio.

En el palco, la cámara de televisión siguió a la Super Modelo brasileña Giselle Bundchen durante toda la reacción de la segunda mitad del partido y celebrando el momento más grande en la carrera de su esposo.

En la tribuna, algunos de los habituales como el presidente del UFC, Dana White, el ex seleccionado brasileño, Kaká, los actores Vice Vaughn y Mark Wahlberg o el chef Gordon Ramsay, que son caras familiares en todo tipo de eventos deportivos.

Sin embargo, la llegada de los Halcones de Atlanta le abrió la puerta a raperos como 2 Chainz y Ludacris.