Cardinals: En manos de Carson Palmer

Los Cardenales de Arizona tienen posibilidades de Super Bowl, pero dependen que su quarterback no se lesione

Carson Palmer
Carson Palmer (AP)

Ciudad de México

Hace dos años, los Cardenales de Arizona ganaron los seis partidos en los que tuvieron a Carson Palmer como quarterback titular, pero fueron eliminados en la ronda de comodines sin él.

En cambio, en 2015 el mariscal de campo protagonizó el Regreso del Año al disputar los 16 duelos, para una marca de 13-3 y llevar a su equipo al Juego de Campeonato de la Nacional, en donde sufrió cuatro intercepciones en la derrota ante Carolina.

Así de dependientes son los Cardenales de un mariscal de campo que tiene récord de 4-4 en playoff s. A los 36 años y tras una campaña de 4,671 yardas y 35 anotaciones, podría tener su última oportunidad de ir al juego grande.

Para ayudarlo no podría tener mejor compañía. El veterano Larry Fitzgerald superó las mil yardas por primera vez desde 2011 y es una amenaza por dentro, y Michael Floyd es el receptor número uno de la escuadra, a pesar de solo ser titular en cinco partidos la temporada pasada.

Mientras John Brown es una amenaza en las rutas largas (seis recepciones de más de 40 yardas en 2015), las alas cerradas Jermaine Gresham y Darren Fells son un seguro para Palmer.

Por tierra, en su primer año en la Liga, David Johnson ofreció el equilibrio que el equipo necesitaba en zona roja con ocho anotaciones, y la guía de Chris Johnson, quien se ha adaptado a su nuevo rol.

En la línea la duda está en el centro, con A.Q. Shipley, aunque los Cardenales seleccionaron a Evan Boehm en la cuarta ronda del Draft para competir por ese puesto tan importante.

UNA PIEZA NECESARIA

A la defensiva, el coach Bruce Arians necesitaba un cazador de pasadores y lo encontró con un cambio con los Patriotas de Nueva Inglaterra, al fi rmar a Chandler Jones, quien registró 12.5 capturas en 2015 y es una mejora respecto a Dwight Freeney, quien se marchó.

Markus Golden es el complemento ideal, aunque los dos apoyadores internos, Kevin Minter y Deone Bucannon, no tienen reemplazos de garantía.

La línea defensiva presume talento, encabezada por Calais Campbell, quien ha ido al Pro Bowl en años consecutivos, y con la selección de primera ronda del Draft, Robert Nkemdiche; la rotación es una pesadilla para el ataque rival.

En la secundaria Patrick Peterson es un esquinero All-Pro y es imposible de superar, Justin Bethel estará del otro lado, aunque no tiene el mismo nivel.

En los safeties, la lesión de Tyrann Mathieu en diciembre fue una de las razones para la derrota ante Carolina en playoffs, y Tyvon Branch llega a reemplazar a Rashad Johnson, quien se fue a Tennessee.

Arizona tiene las piezas para pelear por la Conferencia, pero depende de la salud de Palmer y que demuestre que puede brillar en los juegos importantes.