Mismo coach, más dudas

Los Bills de Búfalo inician el segundo año de la era de Rex Ryan, y el quarterback Tyrod Taylor debe dar el siguiente paso para convertirse en jugador franquicia

El mariscal de campo Tyrod Taylor y el entrenador Rex Ryan
El mariscal de campo Tyrod Taylor y el entrenador Rex Ryan (AP)

Ciudad de México

El primer año de Rex Ryan como coach de Búfalo se saldó con un triunfo menos que los conseguidos por el equipo un año antes. El equipo tuvo marca de 8-8 y suma 16 campañas sin avanzar a playoffs, la racha más larga de la NFL, y parece que la seguidilla puede prolongarse.

Para dar el siguiente paso, los Bills necesitan que Tyrod Taylor se confirme como un quarterback franquicia, que LeSean McCoy regrese al nivel que mostró en Filadelfia, y que la defensiva progrese con la ayuda del otro hermano Ryan, Rob, como asistente del coach.

Taylor tuvo un buen año y fue séptimo en la Liga en rating de quarterback, registró 20 pases de anotación y apenas seis intercepciones, aunque debe convertirse en un mariscal de campo que gane partidos con el brazo.

Búfalo tuvo el mejor ataque de la Liga por tierra, en parte gracias a Taylor, quien aportó 568 yardas y cuatro anotaciones, aunque por exponerse a los golpes se perdió un par de encuentros; el corredor estelar es LeSean McCoy, quien tuvo 895 yardas, aunque se quedó lejos de las 1,607 que registró con Filadelfia en 2013.

Shady encontró huecos, gracias al buen trabajo de la línea. En la pretemporada mantuvieron a Cordy Glenn y a Richie Incognito, quien dejó atrás los problemas fuera del campo y fue nombrado al Pro Bowl, al igual que el centro Eric Wood; en la derecha John Miller y Jordan Mills no ofrecen el mismo nivel, pero cumplen.

Para mejorar por aire, donde se ubicaron en el puesto 28, de nuevo tendrán al receptor Sammy Watkins, quien registró 1,047 yardas y nueve anotaciones, y para acompañarlo está Robert Woods, pero después no hay blancos eficientes para Taylor, incluido el ala cerrada Charles Clay, a quien usan poco en el sistema.

 A la defensiva, además de la llegada de Rob como asistente, arribó Ed Reed para ayudar a la secundaria, en la que los dos esquineros ofrecieron gran nivel, Stephon Gilmore con tres intercepciones y Ronald Darby, segundo en la votación para el Novato Defensivo del año; entre los safeties hay dudas sobre la salud de Aaron Williams, quien solo jugó tres partidos en 2015.

La línea, que el año pasado se presentaba como una de las mejores de la Liga, fue una decepción. Para esta campaña cortaron a Mario Williams, y esperan que Kyle Williams esté sano, después de perderse 10 encuentros la temporada anterior; Marcell Dareus tuvo ocho capturas menos (de 10 a dos) y en la primera ronda del Draft reclutaron a Shaq Lawson.

Entre los apoyadores, Preston Brown también tuvo un declive respecto a su año de novato, aunque registró dos intercepciones, y por los costados recibirá la ayuda de Manny Lawson y Reggie Ragland, que no marcan diferencia.

En los equipos especiales, Dan Carpenter recibirá la que podría ser su última oportunidad, después de fallar cuatro goles de campo y seis puntos extra en 2016.

Aunque Rex Ryan tuvo la satisfacción de dejar a los Jets sin playoff s en la última semana de temporada regular, en este segundo año se debe notar su mano en los Bills, sobre todo a la defensiva y en desarrollar a Taylor como un pasador, de lo contrario tendrán que conformarse con ver de lejos a los Patriotas de Nueva Inglaterra.