En plena reconstrucción

Filadelfia acabó una era de altibajos con Chip Kelly; ahora inicia una nueva con los debutantes Doug Pederson y Carson Wentz, aunque los frutos tardarán en llegar

Sam Bradford, QB de las Águilas
Sam Bradford, QB de las Águilas (AP)

Ciudad de México

Tras una temporada de altibajos la temporada pasada, las Águilas de Filadelfia culminaron su relación laboral con el entrenador Chip Kelly, quien no pudo repetir las diez victorias conseguidas en sus dos primeras campañas y partió a San Francisco.

Ahora, la directiva optó por traerse a Doug Pederson, coordinador ofensivo de los Jefes de Kansas City, pero un viejo conocido al entrenar a los quarterbacks del equipo entre 2009 y 2012 bajo la tutela de Andy Reid, antecesor de Kelly en el puesto.

El primer objetivo de Pederson fue realizar varios movimientos en el Draft, que incluyeron cinco rondas de este año y 2017 para subirse hasta la segunda selección global y elegir a Carson Wentz, mariscal de campo proveniente de North Dakota St. Y que servirá como piedra angular para un proyecto de reestructuración en la franquicia, que no había elegido un quarterback en la primera ronda desde 1999, cuando firmaron a Donovan McNabb.

Sin embargo, será Sam Bradford (3,725 yardas, 19 TD y 14 intercepciones) quien tome la titularidad al inicio de la campaña, para que Wentz, que se ubicará tercero en el Depth Chart, pueda aprender el esquema de juego. Las lesiones de Bradford y los roces con la directiva por la selección de un quarterback en el Draft podrían ser factores que apresuren el debut de Wentz.

En cuanto a armas al ataque, las Águilas contarán con el ala cerrada Zach Ertz y el receptor Jordan Matthews como los blancos principales. El primero demostró ser una excelente válvula de escape para las terceras oportunidades, mientras el segundo fue líder en recepciones del equipo.

Por su parte, el ataque terrestre correrá a cargo de Ryan Matthews, que tomará el lugar dejado por DeMarco Murray, quien no pudo igualar la producción hecha en Dallas y partió a Tennessee. Por si fuera poco, alternará oportunidades con Darren Sproles, quien es garantía para obtener yardas en situaciones de tercer down.

La defensiva es uno de los objetivos que debe mejorar Pederson desde su primera campaña al frente, pues se ubicó como la tercera peor de la Liga en yardas admitidas por partido.

La primera línea cuenta con Fletcher Cox, líder del equipo en capturas al mariscal con 9.5 y que renegoció su contrato por seis años y 103 millones de dólares; además deConnor Barwin, quien en su tercera temporada en Filadelfia realizó 54 tacleadas, 7.0 capturas y un balón suelto.

En lo que a linebackers se refiere, el equipo repetirá con Mychal Kendricks y Jordan Hicks, a quienes se les unirá Nigel Bradham, ex Bill de Búfalo, que promete darle mayor dinamismo a esta unidad que si bien es cumplidora, sigue sin ser de elite. La secundaria será complementada por el también proveniente de Búfalo Leodis McKelvin, quien servirá como un apoyo para el safety Malcolm Jenkins, líder tacleador con 109 derribos, 90 de ellos en solitario.

Los equipos especiales son una carta fuere para el equipo, con Darren Sproles como el principal peligro en los regresos de patada y el pateador Caleb Sturgis con su aceptable margen de efectividad en 18 de sus 22 goles de campo.

Las Águilas de Filadelfia cuentan con una plantilla joven que si bien les servirá para pelear partidos, todavía se encuentran lejos para considerarse serios contendientes a la postemporada, por lo que el proyecto que Pederson está armando podría tardar al menos un par de temporadas antes de dar dividendos.