Sanos son muy peligrosos

Con una explosiva ofensiva encabezada por el Big Ben y Antonio Brown, los Acereros competirán otra vez por ganar su división y por la supremacía de la Americana

Ben Roethlisberger, mariscal de campo de los Acereros
Ben Roethlisberger, mariscal de campo de los Acereros (AP)

Ciudad de México

Como cada año, las expectativas que rodean a un equipo de la talla de los Acereros de Pittsburgh son las de ser protagonistas, pelear codo a codo su división ante los Bengalíes y los Cuervos y, por supuesto, apuntalarse como uno de los principales candidatos para representar a la AFC en el Super Bowl. Así lo demanda su historia y sus aficionados, como el equipo con más Super Tazones ganados en la NFL.

En 2015, los Steelers tuvieron una temporada de altibajos, marcada, por ciertos lapsos, por las lesiones de Ben Roethlisberger y de Le’Veon Bell, y en algunos partidos también perdieron a Antonio Brown, sobre todo en el Juego Divisional ante los Broncos, donde echaron mano del joven Landry Jones y del veterano Michael Vick.

Ante todo esto, supieron sacarle el mayor provecho a su roster, para que así se metieran a la postemporada, en donde les faltó un poco de suerte para llegar hasta instancias más lejanas.

El ataque de Pittsburgh es uno de los más implacables de toda la Liga. Hoy, parece ser que no hay equipo que se le compare en este departamento. Toda esta maquinaria es movida por Ben Roethlisberger (arañó las cuatro mil yardas en 2015), y que con su inmejorable cuerpo de receptores liderado por el explosivo Antonio Brown (de los mejores en su posición), ha convertido este ataque en un espectáculo aéreo, además de contar con una de las tres mejores líneas ofensivas, misma que recuperará a Maurkice Pouncey, su centro que estuvo lesionado durante todo el 2015. Sin embargo, contrario a esto, debido a problemas de doping, los Steelers no contarán en las primeras cuatro semanas con su corredor Le’Veon Bell, quien ha sido lesionado por los Bengalíes en las últimas dos campañas, y con Martavis Bryant, la pareja de Brown y un excelente blanco alternativo para Roethlisberger.

La Cortina de Acero, como se le conoce históricamente a su defensiva, está alejada de lo que dicta la tradición de este equipo, pero de igual forma no deja de ser cumplidora, ya que fue la tercera que consiguió más capturas de mariscal de campo (47), y todo esto cortesía de elementos como Stephon Tuitt, Ryan Shazier, Cameron Heyward y Lawrence Timmons, además del refresco que darán los apoyadores tomados durante el Draft. Pero por otro lado, esta defensiva no estuvo en su mejor versión en lo que al perímetro se refiere, ya que fue la número 30 del ranking el año pasado, teniendo a William Gay y a Mike Mitchell como sus mejores cartas en la secundaria, departamento donde habrá caras nuevas en esta campaña.

Los Acereros, no tengamos duda, como siempre lo ha marcado su rica historia, estarán ahí, entablándose en una lucha incesante ante los Bengals y los Ravens por el liderato de su división y por los primeros puesto de la Conferencia Americana. Serán un equipo difícil. Estén como estén, se mantendrán ahí, como un conjunto peligroso, de respeto, que a nadie le gusta encontrárselo en postemporada, que siempre será respaldado por su afición y por su gran historia.