La hora de confirmar

Tony Romo y Dallas tuvieron una temporada regular de ensueño, pero de poco servirá si no vencen hoy a Detroit 

Tony Romo, quarterback de Dallas
Tony Romo, quarterback de Dallas (Reuters )

DALLAS, Texas

El primer juego de playoffs de Tony Romo en cinco años es también una segunda oportunidad para el quarterback del equipo rival, Matthew Stafford.

No se sabe cuántas oportunidades más tendrá Romo, de 34 años, con los Vaqueros. Dallas solo registra una victoria en postemporada desde la última vez que el equipo estuvo cerca de colarse al Super Bowl hace casi 20 años.

Los Leones (11-5), por su parte, llegan al duelo con una sola victoria en postemporada en la era del Súper Tazón. Hace tres años, Stafford perdió ante los Santos de Nueva Orleans en su único partido de playoffs.

"Siento como si hubiera estado en medio de todo esto, por lo que no me preocupa", dijo Stafford, quien creció en el área de Dallas. "Solo intento ganar cada juego, en caso de poder hacerlo. Uno sabe que tiene que lidiar con ese tipo de cosas y tuve cierto éxito y también algunos años que preferiría olvidar, es un proceso en curso".

Es precisamente ese proceso el que llevó a los Vaqueros (12-4) a obtener el título de la División Este de la Conferencia Nacional, luego de tres campañas consecutivas con marca 8-8 que terminaron con derrotas que los dejaron fuera de los postemporada.

Romo fue el pasador más eficiente de la Liga esta temporada, y contó con la gran ayuda del líder en ataque terrestre de la NFL, DeMarco Murray, quien sumó 1,845 yardas detrás de una sólida línea ofensiva reconstruida por medio de tres selecciones de primera ronda en los últimos cuatro Drafts, el tacle Tyron Smith, el centro Travis Frederick y el guardia Zack Martin.

Romo predijo durante la pretemporada que sus mejores años estaban por venir pese a regresar después de someterse a una cirugía de espalda que puso i n a su temporada 2013 un juego antes. Y su mensaje no cambió luego de otra lesión en la misma zona que lo dejó fuera un partido esta campaña.

"Se trata de jugar lo mejor posible, ser la mejor versión de uno mismo y hallar la forma de lograr eso", dijo Romo, quien tiene foja de 1-3 en los playoffs luego de derrotar a Filadelfia y caer ante Minnesota durante la campaña 2009.

"Hemos hecho un muy buen trabajo al lucir eficientes y explosivos en el juego aéreo y esperamos seguir haciéndolo", señaló el mariscal de campo.

Pero el rival también tiene un sólido arsenal ofensivo. El receptor Calvin Johnson registró la segunda mayor cantidad de yardas en recepciones en un partido en la historia de la NFL con 329 durante la victoria de Detroit 31-30 sobre Dallas la temporada pasada, cuando Stafford guió a los Leones en una serie de 80 con menos de un minuto por jugar, para anotar en los segundos finales.

El esquinero Brandon Carr, de Dallas, fue la víctima principal de ese ataque de los Leones, y fue quien estuvo en el lado negro de la historia esta campaña cuando fue humillado por el ala abierta Odell Beckham Jr., de los Gigantes de Nueva York.

"El año pasado, él (Johnson) hizo lo que quiso ante nosotros", admitió Carr. "Lo bueno de este deporte es que tienes la oportunidad de revancha".