¿Y si Tony Romo no es tan malo?

Con el liderato de su división, el quarterback de los Vaqueros de Dallas está ante la oportunidad de borrar la etiqueta de perdedor y ser reconocido como uno de los mejores de la NFL

Tony Romo festeja el triunfo ante Gigantes
Tony Romo festeja el triunfo ante Gigantes (AP)

Ciudad de México

La noche del 6 de enero de 2007 marcó la carrera de Tony Romo, el jugador que pudo ser el rostro de la franquicia más valiosa de la NFL hizo mal la tarea que mejor sabía hacer. Después de pasar varios años acomodando balones para los goles de campo dejó ir el balón en el peor momento ante Seattle, ese ya no debía ser su trabajo pues el mariscal titular normalmente no se toma esas molestias.

La temporada de los Vaqueros de Dallas se terminó, en lugar de un gol de campo de Martín Gramática de 19 yardas Romo trató de componer un balón suelto y se quedó en la yarda 1, perdieron 21-20. El héroe venido desde la banca tuvo su primer tropiezo.

Desde ahí, cada temporada nos encontramos con un partido para criticar a Romo: la eliminación frente a los Gigantes después de las "vacaciones" en México en la semana de descanso; el partido frente a los Jets en el inaugural del 2011; ante Detroit ese mismo año con sus tres intercepciones o el de esta misma temporada ante los mismos Leones y el minuto de locura con el que el partido se les fue de las manos. Siempre pasa algo con los de la estrella solitaria cuando Antonio Ramiro está en los controles.

Jerry Jones, dueño de los Vaqueros lo describió como "el mejor en el cuarto periodo".

¿Qué pasa con este extraordinario atleta? Sus condiciones lo llevan a ser el pasador que se deshace más rápido de la pelota, tiene un brazo comparable con los mejores de la liga y los jugadores de Fantasy Football nunca dudan en tenerlo pues en las estadísticas siempre es garantía. Fuera del emparrillado también juega muy bien al basquetbol y mejora en el golf.

La lluvia de críticas le vino en la quinta fecha de la temporada, pues en la derrota 51-48 ante los Broncos de Denver lanzó la intercepción que abrió la puerta para que los que hoy comanda Peyton Manning mantuvieran el invicto a esas alturas. Sin embargo, esa tarde Romo lanzó para 506 yardas y 5 pases de TD, combinación que se ha dado en tres ocasiones desde 1970.

Romo tiene mucho que hacer para borrar la imagen negativa que tiene con sus aficionados y ser el líder que sus entrenadores ven durante las pácticas. Sus 20 regresos en el cuarto periodo parecen pocos fente a los 51 de Manning, los 39 de Tom Brady o los 33 de Drew Brees pero su rating este año en el último periodo es de 107.1, de hecho su índice de por vida en los 15 minutos finales es superior a 100 y es el mejor entre los pasadores activos.

En la 2013, cuando los Vaqueros van abajo en el marcador tiene un porcentaje de 66.1 en pases completos, 10 touchdowns y solo una intercepción. No parecen las cifras de un equipo que apenas lidera la división más floja de la NFL, pero el quarterback es quien siempre carga con la responsabilidad de los triunfos y derrotas.

Tony Romo puede ser el jugador más incomprendido de la liga y solo ganando en la postemporada puede quitarse la etiqueta.