Tampa Bay Buccaneers: Una esperanza llamada Winston

Con un novato como líder del ataque, Tampa Bay luchará por dejar el fondo de la división; ¿playoffs?, imposible

Tampa Bay Buccaneers
Tampa Bay Buccaneers (AP)

Ciudad de México

¿Qué puede esperarse de un equipo que en sus 39 años de historia ha tenido 36 diferentes quarterbacks titulares? Poco. El dato es revelador, pero lo es más si se le añade el nada honroso privilegio de ser la única franquicia de la NFL sin un mariscal con al menos 80 aperturas.

Para Tampa Bay, la de 2015 será otra temporada poco alentadora, de reconstrucción, dirán los optimistas, pero lo cierto es que un nuevo nombre se une a esa larga cifra de QB en Tampa Bay: Jameis Winston.

La marca de 2-14 con que terminaron 2014, le dio a los Bucaneros la oportunidad de elegir primero en el Draft, en el que se decantaron por el egresado de Florida State, al tratarse de un pasador acostumbrado a jugar en un esquema tipo NFL: lanzar como primera opción, entregar el balón a su backfield o, en el último de los casos, correr.

Aunado a ello, el staffde coacheo encabezado por Lovie Smith quedó impresionado por la facilidad con que Winston identificó en video cada jugada del playbook que le habían dado a estudiar en una sola sesión previa al Draft. Será el hombre clave.

Pero no será el único que deberá luchar contra esa inercia perdedora que arrastra el equipo en los últimos cuatro años, en los que no ha salido del sótano del Sur de la NFC. Como objetivos de sus envíos, Winston tendrá a dos receptores que rebasaron las mil yardas el año pasado: Mike Evans (1,051, 12 TD), y Vincent Jackson (1,002, 2 TD); a medida que mantengan su nivel, facilitarán la labor de su mariscal novato. Para el ataque terrestre, Lovie Smith contará con Doug Martin, que si bien no ha vuelto a brillar con más de mil yardas como lo hizo en su primer año en la Liga (1,454 en 2012), al menos en 2014 se mantuvo medianamente sano; el resto del ataque tuvo cinco incorporaciones procedentes del Draft, un par de receptores, un corredor y dos linieros. Ninguno proyectado como titular hasta ahora.

A la defensiva, los Bucs pueden presumir que han tenido una de las más sólidas de la historia, como la que se quedó en el Juego de Campeonato de la NFC en 1999 y la de 2002, que ganó el Super Bowl XXXVII.

Lavonte David es el líder de la actual, no solo por las 146 tacleadas que acumuló en 2014, sino por la capacidad que tiene para leer las ofensivas rivales y modificar las jugadas en la línea.

El tacle Gerald McCoy es otro baluarte de la franquicia, lleva dos años como máximo cazamariscales del equipo y puede repetirlo en 2015.

A esta unidad llegaron varios nombres como Bruce Carter, Sterling Moore y Henry Melton, y a cambio perdieron a Adrian Clayborn, Mason Foster y Michael Johnson, todos importantes. Pero con tanto cambio, la defensiva será la que sufra.

Con todos estos ingredientes, la tarea de Smith en su segundo año al frente de Tampa Bay es complicada, y aunque centra sus esperanzas en un QB novato, al que se le proyectan unas 3,700 yardas por aire con 21 TD y 19 intercepciones, será difícil pensar en playoffs. Salir del sótano de la división es su alcance real, un segundo lugar o llevarse el Sur de la NFC es casi imposible, al menos este año.