Super Bowl XLVIII: ¿Frío? ¿Cuál frío?

El Super Bowl se jugará a temperaturas bajo cero, pero parece ser el tema que menos importancia le están dando los jugadores de Denver y Seattle

MetLife Stadium, escenario del SB XLVIII
MetLife Stadium, escenario del SB XLVIII (AP)

NUEVA YORK, Estados Unidos

Viento, 30 por ciento de posibilidad de precipitación y una temperatura de alrededor de -5° grados centígrados se pronostican para el domingo 2 de febrero. Parecería un augurio nada halagador y sí preocupante, pero para los protagonistas del Super Bowl XLVIII es irrelevante.

"No es algo que sea tema de preocupación, solo es un tópico que tenemos en cuenta para no ser sorprendidos, pero definitivamente no nos va a distraer", explicó el ala cerrada de los Halcones Marinos, Zach Miller. "Cuando estamos en la banca están los calentadores y tenemos la posibilidad de usar chamarras. Para los aficionados sí va a ser diferente, ellos sí van a tener que taparse más porque están muy quietos, pero para nosotros no representa un cambio".

La NFL decidió innovar en su tradición de otorgar la sede del Súper Domingo a ciudades de clima cálido o en sitios que aunque fueran fríos tuvieran estadios techados, y le dio a Nueva York la responsabilidad de organizar su primer juego por el trofeo Vince Lombardi, sabiendo los riesgos climatológicos que esto representa.

Según los reportes de diversas páginas especializadas en el clima, la temperatura el domingo después de las 6:30 de la tarde irá descendiendo de 4 grados hasta una mínima de -5, con un 30 por ciento de posibilidades de que exista algún tipo de precipitación.

Frío y viento están asegurados a la hora en que Seattle y Denver van a estar dentro del emparrillado,

"El clima va a ser igual para los dos, nadie tiene una ventaja. Entrenamos en climas fríos para prepararnos para lo que habrá ese día, pero no es algo que esté en nuestra mente porque si así fuera, estaríamos perdiendo tiempo que necesitamos para encarar el juego", ahondó el receptor de los Broncos, Demaryius Thomas.

En Seattle la temperatura promedio en estas fechas es de 3 grados, mientras que en Denver llega a ser de -3 centígrados. Las dos semanas de espera para volver a jugar es un tiempo extenso donde ambas escuadras explotaron, entrenando al aire libre, representando de alguna manera las condiciones que van a enfrentar en el MetLife Stadium en Nueva Jersey.

"Nunca se pierde el tiempo, y entrenamos con frío para saber lo que tendremos el domingo. En algunas ocasiones hemos mojado el balón cuando sabemos que va a llover en los juegos para poder palpar las características de un juego con agua, algo similar hicimos para este juego", confesó Wes Welker, receptor de los Broncos.