Russell Wilson, madera de campeón

El mariscal de campo no tuvo la atención y no generó las expectativas que Peyton Manning tuvo en los días previos, pero su correcto desempeño ya le dio el título de la NFL estando apenas, en su segunda campaña como profesional

Russell Wilson, quarterback de los Halcones Marinos
Russell Wilson, quarterback de los Halcones Marinos (Reuters)

EAST RUTHERFORD, Estados Unidos

Russell Wilson puso mucha atención. El ahora mariscal de campo campeón de la NFL confesó que en 2012 había decidido ir a Nueva Orleans para conocer de cerca lo que se vivía en un Super Bowl para así estar preparado. Y definitivamente puso mucha atención.

“Quise ir (a Nueva Orleans) porque sabía que íbamos a llegar al Super Bowl nosotros pronto. Quería conocer las cosas que pasan alrededor de este evento, los tiempos que se manejan, la cantidad de gente que hay alrededor y como es el ambiente dentro y fuera del campo antes y durante el juego”, confesó Wilson en la semana previa a este choque.

Wilson estaba listo para el Super Bowl XLVIII.

“La preparación fue increíble y fue una victoria en equipo. Eso es lo que queríamos, que todo nuestro juego funcionara en un mismo ritmo, de una misma manera, ese siempre fue nuestra mentalidad”, explicó Russell.

Russell es el quarterback número 31 en la historia en ser campeón de la NFL, y se une a Tom Brady, Ben Roethlisberger, Peyton Manning, Eli Manning, Drew Brees, Aaron Rodgers y Joe Flacco, como los mariscales de campo en activo que pueden presumir un anillo de campeón.

Wilson mostró que su capacidad como líder de la ofensiva no solo le alcanzaba para llevar a los Halcones a los playoffs, sino que podía mantener ese nivel en el juego más importante del año, donde no podía fallar.

El mariscal mostró mucha calma, serenidad y astucia en todo momento. Fue muy positivo para él entrar al campo ganando 2-0, eso le permitió controlar mejor las cosas. Sabiéndose que mucha atención estaría sobre el ataque terrestre encabezado por Marshawn Lynch, Wilson supo manejar adecuadamente el juego aéreo. El objetivo principal era atacar la zona izquierda de la defensiva secundaria de los Broncos, donde completó ocho de sus 18 pases. En el centro del campo hizo buenos siete envíos y tres del lado derecho del contrario.

“Siempre tuvimos una mentalidad de campeón y hoy (ayer) fue increíble lo que hicimos. Jugamos nuestro mejor partido del año en el último juego de la temporada, eso es lo que acabamos de hacer”, compartió Wilson.

Sus números no fueron espectaculares, ya que completó 18 de 25 pases para 206 yardas, pero un par de cosas lo hacen haber cumplido con su misión de héroe colectivo: tuvo dos pases de anotación y se mantuvo lejos de los errores al no sufrir intercepciones. Además, por tierra, sumó 26 yardas en tres acarreos.

Así, Wilson no fue el centro de atención o presión de los Halcones Marinos, el éxito de su ofensiva, como lo fue todo el año, no solo dependía de él y de su brazo, sino que era parte del trabajo en equipo que los ha hecho campeones.

Y la historia de Wilson no está muy lejos de lo que ha pasado con este equipo desde que Pete Carroll los tomó en 2010. Cinco mariscales de campo fueron elegidos antes que Russell en el Draft del 2012: Andrew Luck (Indianapolis), Robert Griffin (Washington), Ryan Tannehill (Miami), Brandon Weeden (Cleveland) y Brock Osweiler (Denver). Pero el campeón es Wilson en apenas su segundo año como profesional.