San Diego, más de lo mismo

Philip Rivers puede llevar a San Diego a una temporada ganadora otra vez, pero están lejos de ser contendientes 

 Philip Rivers, quarterback de San Diego
Philip Rivers, quarterback de San Diego (Reuters )

Ciudad de México

Philip Rivers sumará 12 temporadas con los Cargadores de San Diego, pero no se ve por dónde ésta pueda tener un desenlace distinto a las anteriores. Rivers ha sido uno de los mejores mariscales de campode los últimos años, pero al menos ahora su equipo no será protagonista, más bien luce un perfil promedio que le alcanzará solo para postemporada, pero sin grandes perspectivas.

La franquicia carga con una etiqueta de que sus mejores años, cuando realmente lucía con un roster sólido para llegar al Super Bowl, quedaron atrás, y no hay elementos para pensar que eso suceda en la que parece la última campaña de Rivers comandando a esta escuadra.

Si le dan protección a Rivers, luce y el equipo gana. En la temporada 2012 permitieron 49 capturas y el QB terminó con 26 TD y 15 intercepciones, una campaña más tarde, bajó a 30 las ocasiones en que lo atraparon y se tradujo en seis pases de anotación más y cuatro entregas menos y la calificación a playoffs, donde ganaron en la ronda de comodín, pero cayeron en la divisional.

La campaña anterior subió a 37 capturas y el mariscal de campo terminó con balance de 31-18, aunque fuera de la postemporada.

Como parte de un último intento por hacer algo, el equipo contrató a Orlando Franklin, un sólido liniero que dará seguridad al pasador, y que ayudará a que el equipo número 30 en yardas por tierra (por las lesiones de Ryan Mathews y Danny Woodhead), sea un complemento del mariscal.

Ya no está Mathews y su lugar será para Branden Oliver y Melvin Gordon. El primero está en su segunda temporada en la NFL y Gordon fue la selección 15 del Draft de este año y busca confirmar que puede llenar el hueco que dejó hace muchos años LaDainian Tomlinson, algo que muchos expertos ven como una posibilidad.

Cuando se trate de lanzar, la combinación Rivers- Antonio Gates volverá a ser la base. El ala cerrada tuvo un resurgimiento la temporada anterior al atrapar 12 pases de anotación (ocho más que en 2013), y es el blanco favorito, junto a Keenan Allen.

El problema es que ese par podría hacerse cargo de atrapar alrededor de 150 pases, pero los otros 200 que logró Rivers la temporada, ¿en manos de quiénes caerán? Malcom Floyd, Stevie Johnson o Jacoby Jones tendrán que mostrar que son más que jugadores del montón.

El conjunto promedió 21 puntos anotados por juego, lo que lo tuvo a media tabla, pero el problema no es que el ataque sea capaz de alcanzar esos niveles otra vez o que incluso los supere, sino que su defensiva evite que le hagan esas mismas 21 unidades por duelo.

Con un esquema defensivo 3-4 (igual que Denver y Kansas City), tendrán a Eric Weddle y Brandon Flowers como sus estrellas, lo cual no es precisamente buenas noticias, sobre todo porque Weddle terminó como el líder de tacleos de los Cargadores (38 más que el segundo lugar), y si tu free safety encabezó esta estadística, algo está mal con los siete hombres que están más cerca de la línea de golpeo.

Denzel Perryman fue elegido en la segunda ronda del Draft y podría ser titular como linebacker, posición que se ve igual de endeble que los frontales.

El que muchos ven como el adiós de Rivers de San Diego será sin pena ni gloria, a menos que tenga un as bajo la manga.