El reinicio de los Texanos

Tras un pésimo 2013, Houston hizo cambios que le darán una leve mejoría, aunque no para soñar mucho

Los texanos serán los primeros en elegir
Los texanos buscan tener una buena temporada (Reuters)

Ciudad de México

Como si se tratara del juego de serpientes y escaleras, los Texanos se acercaban a la parte alta de la NFL tras ligar dos boletos a playoffs, pero en 2013 llegaron a una casilla donde una serpiente los hizo caer sin control prácticamente hasta el inicio del tablero. Pasaron de una temporada de 12 triunfos a una de apenas dos, con lo que el trabajo que habían hecho años atrás se perdió y van a tener que volver a empezar.

El conjunto llegó a la NFL en 2002 y fue hasta 2009 cuando terminó con su primera campaña ganadora, calificando a postemporada en 2011 y 2012. Siguiendo la curva de crecimiento que tenían, el equipo estaba para pelear el pase al Super Bowl, pero desde ahí se cayeron dramáticamente.

Y desde abajo tendrán que volver a empezar. Tienen nuevo entrenador en jefe en Bill O'Brien y estrenan mariscal de campo con Ryan Fitzpatrick, dos puntos claves para pulsar el botón de reiniciar. Fitzpatrick no es un quarterback de élite y tampoco está rodeado de un grupo extremadamente talentoso a la ofensiva.

Los puntos fuertes del ataque de Houston empiezan con sus linieros. Derek Newton, Brandon

Brooks, Chris Myers, Ben Jones y Duane Brown le darán buena protección a Fitzpatrick y ayudarán a que Arian Foster y Ronnie Brown (quien llegó a el martes tras la salida de Andre Brown) muevan las cadenas por tierra.

Según está trabajando el nuevo entrenador en jefe, ambos corredores se dividirán el trabajo de llevar el balón, buscando que el cuerpo de Foster no sea castigado como le sucedió en 2013, cuando solo vio acción en ocho encuentros. El ataque terrestre que fue el sitio 20 (con 108 yardas promedio) ahora será la base del trabajo texano, porque por aire no hay mucha tela de donde cortar.

Tienen un QB mediocre y un cuerpo de receptores pobre. Aunque Andre Johnson ha tenido números de Pro Bowler a lo largo de su carrera, ya no está agusto en este equipo, además de que perdieron al ala cerrada Owen Daniels. Si Johnson no cambia su actitud, DeAndre Hopkins podría quitarle trabajo, lo mismo que Ryan Griffin y CJ Fiedorowicz, las dos alas cerradas que tendrán mucho juego.

Una de las partes que les da esperanzas de conseguir siete y ocho triunfos es la defensiva. Sus linieros y jugadores de la secundaria son de alto nivel. Los estandartes son JJ Watt y Brian Cushing, dos cazacabezas temibles, además de sólidos para detener el ataque terrestre. Un complemento que puede hacer más fuerte a esta área es Jadeveon Clowney, primera selección del Draft, un liniero defensivo de South Carolina de gran capacidad pero con problemas de actitud.

Johnathan Joseph, Kareem Jackson, Chris Clemons y Kendrick Lewis forman parte de la defensiva secundaria que luce sólida y veloz. Una de las partes que los hace sonreír es la facilidad del calendario, ya que tendrán a siete rivales que pueden ser sus víctimas: Washington, Búfalo, Tennessee (dos veces), Jacksonville (dos veces), Gigantes y Cleveland. Del resto solo Indianápolis, Cincinnati y Filadelfia calificaron a playoffs.