Kansas City Chiefs: Puede llegar lejos o caer bajo

Kansas City es una incógnita y aunque tiene equipo y coach para pelear arriba, también es capaz de naufraga

Kansas City Chiefs
Kansas City Chiefs (AP)

Ciudad de México

Tiene equipo para terminar con marca ganadora y luchar por un boleto a playoffs, quizá como comodín, pero también puede perder cuatro de seis como pasó al final de la temporada anterior y quedarse en el olvido; así de inestable es Kansas City.

Andy Reid sabe dirigir escuadras y llevarlas a postemporada, tiene una marca de por vida en la NFL de 150-105-1, con 20 apariciones en postemporada, pero no todo depende de él.

En 2013 llegó a los Jefes y suma dos años ganadores (11-5 y 9-7), es lo que puede hacer otra vez en Kansas, aunque necesita ayuda de su ofensiva. Mientras los Jefes saben que son capaces de terminar como el segundo equipo que menos puntos en promedio permite en un juego, luego de los 17.6 del año anterior, también son conscientes que tener un quarterback que en toda la temporada no le lanzó un pase de anotación a algún receptor, no los llevará muy lejos.

Alex Smith ya se hubiera retirado o sería otra primera selección del Draft que se pierde en la banca de cualquier equipo, de no ser porque en 2011 tuvo su mejor año gracias a la confianza que le tuvo el coach Jim Harbaugh en San Francisco.

Esa temporada de 3 mil 144 yardas, 17 touchdowns y cinco intercepciones le dio un tanque de oxígeno que aún está cargado, aunque quizá no le dure mucho. Smith tuvo números decentes en 2014 (3,265 yardas, 18 TD y seis intercepciones), pero es su falta de liderazgo y de producir en los momentos de más presión lo que lo sigue teniendo como un QB promedio, y sumado a un cuerpo de receptores promedio, los Jefes no pueden hacer mucho.

Se fue Dwayne Bowe y llegó Jeremy Maclin para ser el número 1, aunque el resto (Jason Avant, Albert Wilson y Frankie Hammond) no espantan. Reid y Smith saben que su cuerpo de corredores los puede salvar, así lo hizo, con un Jamaal Charles que no solo corre, sino que atrapa pases y anotó por tierra y aire, misma situación que Knile Davis.

Sus alas cerradas fueron protagonistas y seguramente volverán a serlo, a pesar de la salida de Anthony Fasano, ya que Smith no es un mariscal de campo que guste de explotar trayectorias largas.

Si Alex no cambia las cosas notablemente, su defensiva tendrá mucha más presión para brillar. En esta área respondió, pese a ser muy endeble contra la carrera, al permitir 2 mil 36 yardas totales, pero fue el único equipo con marca ganadora al que le corrieron para más de 2 mil yardas y deben agradecérselo a su linebackers estelares, Justin Houston y Tamba Hali.

Houston terminó con 22 capturas y se convirtió en una pesadilla para los pasadores rivales, y en un gran apoyo para el perímetro; este lado parece que seguirá igual, pero es capaz de responder. Sin embargo, no todo recae en los jugadores, también deberán tener apoyo de sus aficionados. Hasta antes de 2007, el estadio Arrowhead era una pesadilla para los rivales, pero después de eso, su marca ha sido 26-39.