La revancha de Garrett

A pesar de que su trabajo estuvo en riesgo debido a tres temporadas que terminaron en decepciones, el coach de Dallas no cambió el mensaje, que le ha funcionado esta campaña 

Jason Garrett con Jason Witten
Jason Garrett con Jason Witten (Reuters )

IRVING, Texas

Jason Garrett es a­ficionado de la historia de Pudge He‑ el­ nger, el primer jugador estadunidense profesional de futbol americano. Sobre todo porque las bases del deporte en 1892 no son muy diferentes a las del actual, así que su mensaje es no cambiar las cosas.

Y esa idea nunca se modi­ficó para el coach de Dallas. Ni durante las tres temporadas seguidas de 8-8 que pusieron en duda su continuidad. Tampoco esta campaña, donde los Vaqueros están listos para el juego del domingo en la ronda de comodines contra Detroit, su primer duelo de playoffs desde 2009.

"Nos ha dado el mismo discurso desde el primer día", dijo el esquinero Orlando Scandrick. Las circunstancias han cambiado. Garrett se hizo cargo cuando el dueño Jerry Jones despidió a Wade Phillips tras una marca de 1-7 en 2010; era el coordinador ofensivo y su jefe con­ ó en que el ex quarterback suplente de Troy Aikman podría tener el mismo éxito que Jimmy Johnson.

Cuando los Vaqueros terminaron con marca de 6-10, había pocas dudas sobre el movimiento. Pero llegó la seguidilla de años de .500, y entonces se cuestionó el manejo de juego de Garrett y las tres temporadas seguidas con derrotas en la última semana con el pase a playoff s en disputa, además de los cambios en el staff.

Jason llegó a esta temporada, la última de su contrato, con Jones a­firmando que la extensión no era automática, pero la cuestión ha sido resuelta y algunos lo colocan como candidato a Coach del Año.

"Creo que (Garrett) será un mejor entrenador dentro de cinco años, y pienso que hoy es mejor que hace algunas temporadas", a­firmó Jones. "Es un coach maduro, inteligente y trabajador, ahora tiene experiencia".

El mensaje del entrenador es sencillo. "Haz las cosas lo mejor que puedas diario, sé la mejor versión de ti mismo, sin importar las circunstancias. Estar preparado para jugar, sea en casa, fuera, en el estacionamiento o en la luna", es lo que le gusta decir.

La idea nunca se perdió en los dos jugadores que ha dirigido por más tiempo, el mariscal de campo Tony Romo y el ala cerrada Jason Witten, a pesar de las decepciones de ­ final de campaña. El quarterback dijo hace poco que uno de los mejores movimientos de Jones había sido mantener a Garrett en su puesto.

"Hace un gran trabajo al motivarnos", señaló Romo. "Es un gran líder, al que todos buscan". Para Witten el momento clave fue después del inicio de campaña en la derrota ante San Francisco como locales.

"Señaló varias cosas que hicimos bien y nos dijo 'si siguen así, seremos un buen equipo'".