Un nuevo comienzo

Jacksonville dejó ir a Maurice Jones-Drew y a Blaine Gabbert, y sufrirá en el segundo año de Gus Bradley

Blake Bortles, mariscal de campo de los Jaguares de Jacksonville
Blake Bortles, mariscal de campo de los Jaguares de Jacksonville (Reuters )

Ciudad de México

Han pasado siete años desde que los Jaguares de Jacksonville tuvieron marca ganadora y fueron a playoffs.

Fue en la temporada 2007 con 11-5 para coronarse en la División Sur de la Conferencia Americana. A partir de ahí solo ha habido tristezas para una afición que ya no se ilusiona ni con el dueño ni con nuevos uniformes ni con otro quarterback de primera ronda.

Después de esperar tres años a que Blaine Gabbert diera el salto de calidad, el pasador se fue del equipo y los Jaguares seleccionaron con el número tres del Draft 2014 a Blake Bortles. Será un nuevo inicio para la franquicia, aunque el novato esperará por su lugar en la banca, ya que Chad Henne será el titular.

Los Jaguares arrancaron la campaña anterior 0-8 cuando llegaron a su semana de descanso, los antecedentes recordaban a los Leones de Detroit del 0-16, pero de forma sorpresiva superaron a Tennesse, Cleveland y a Houston dos veces para de pronto tener marca de 4-9, aunque tres derrotas más los ubicaron en la realidad.

Sin embargo, para el coach Gus Bradley esas cuatro victorias servirán como inyección de ánimo de cara a esta campaña, en una división que no es tan competitiva.

Henne estará al mando de la ofensiva, pero no tiene muchas armas. El talentoso receptor Justin Blackmon fue suspendido toda la temporada por abuso de sustancias, lo que deja como mejores opciones a Cecil Shorts III, buen complemento, pero no un líder, Ace Sanders, para las rutas por el centro y al novato Marqise Lee.

El ala cerrada, Marcedes Lewis ha rendido a un nivel menor a lo esperado.

En el backfield también hubo cambios, se fue Maurice Jones-Drew quien ya vio pasar sus mejores años, y lo reemplazará Toby Gerhart, que estaba en Minnesota y cumplió cuando tuvo que sustituir a Adrian Peterson. La línea no ayudará a abrir muchos huecos.

A la defensiva, la especialidad de Bradley cuando estuvo en Seattle como coordinador, el equipo no mejoró en 2013 y permitió 20 o más puntos en 14 de sus 16 partidos. Se fue Jason Babin, líder en capturas con 7.5, aunque llegaron Red Bryant y Chris Clemons de los Halcones Marinos; el primero es efectivo contra la carrera y el segundo cazó al mariscal de campo en 11 ocasiones en 2012.

Entre los linebackers, Paul Posluszny es tal vez el mejor jugador del equipo, un apoyador central que lo mismo detiene la carrera que brilla en cobertura y fue al Pro Bowl la campaña anterior.

En la secundaria la apuesta del coach es a futuro con Alan Ball, quien rindió a buen nivel y Dwayne Gratz que puede convertirse en estrella, al igual que el safety Johnathan Cyprien, quien destacó en la segunda parte de la temporada.

La mano de Bradley debe comenzar a notarse para sacar a Jacksonville de la mediocridad. Han encontrado las piezas para el futuro y si las mantienen, las victorias pueden regresar, aunque este año serán escasas.