Denver y su defensiva, a ganarse el respeto

Un Súper Tazón, el marco ideal para quienes se mantienen tras bambalinas, en cierto modo, dentro del emparrillado

Jack del Río, coordinador defensivo de Broncos
Jack del Río, coordinador defensivo de Broncos (AP)

Nueva York

Si alguien puede quejarse de estar en un segundo plano en las pláticas y análisis previos al Super Bowl, esa es la defensiva de los Broncos de Denver. Pero ciertamente, son opacados por sus compañeros de la ofensiva.

Si bien es cierto que el ataque del equipo es el que ha puesto los juegos pirotécnicos, es el trabajo de la otra unidad la que ha puesto el complemento que se requiere para tenerlos a una victoria de su tercer título en la NFL, aunque parezca que nadie se acuerda de ellos.

La defensiva de los Broncos terminó como la número ocho contra el ataque terrestre y en el sitio 27 frente a la artillería aérea, esto en promedio de yardas permitidas, mientras que con los 24.9 puntos que le anotaron durante el año, ocuparon el sitio 22.

Esos números podrían no parecer algo que un equipo en el Súper Tazón pueda presumir, pero el punto clave en el trabajo de esta unidad es que en los últimos cuatro duelos, permitieron 17 puntos o menos, incluidos 17 a San Diego y 16 a Nueva Inglaterra en playoffs.

"Hemos tenido un grupo muy comprometido en todos los sentidos a lo largo del año. Hemos estado en una misión específica desde que perdimos la campaña anterior en postemporada, y nos hemos enfocado mucho a ir creciendo, mejorando. Un punto clave en todo esto es que no hemos dejado de creer en que podemos mejorar y que merecemos estar en este juego, porque trabajamos duro, trabajamos juntos", explicó el coordinador defensivo, Jack del Río.

Si algo pueden presumir los Broncos, es que con las 101 yardas en promedio que permitieron por tierra, fueron el octavo mejor conjunto de la NFL, pero este fin de semana saben que no solo deben de ponerle atención al corredor Marshawn Lynch, sino en el mariscal de campo Russell Wilson, quien aunque no es quarterback-corredor, sí sabe salir de la bolsa de protección para buscar yardas por tierra, consiguiendo 539 en la campaña, tercer sitio entre los mariscales de campo.

"Lo más peligroso de él es que es inteligente cuando corre. No toma riesgos innecesarios porque no se expone a que le den golpes innecesarios", continuó el exentrenador en jefe de los Jaguares de Jacksonville. "Es muy hábil para correr pero no trata de ir más allá buscando impresionar o amedrentar, porque sabe que si abusa de esta habilidad puede salir lastimado, eso lo hace más peligroso para nosotros".

Uno de los puntos que no pierden de vista es que los Halcones Marinos tienen en su plan de juego al ataque el uso del read-option, donde el quarterback puede darle el balón al corredor o quedarse con él para correr o para lanzar.

Si durante el año siempre fueron opacados porque sus números no ocuparon los sitios de honor en la liga, el Super Bowl es la mejor oportunidad para la defensiva de los Broncos de mostrar que ellos también fueron clave para estar a un paso del Vince Lombardi.