Inicia el Super Bowl

Los dos asistentes al duelo definitivo de la NFL ya están en Nueva York; Denver y Seattle llegaron ayer y se dijeron listos para el gran desafío.


Nueva Jersey, Nueva Jersey

Ambos irían al infierno a jugar si se los pidieran. Un viento gélido se esparce por el Río Hudson y dentro del congelado Manhattan. Parece como si la naturaleza se tomara en serio el eslogan que ha adoptado la NFL para el próximo Super Bowl: “Mejor sírvase frío”.

Una semana antes del kickoff, los Broncos de Denver y los Halcones Marinos de Seattle llegaron a la Gran Manzana, en un día donde las temperaturas estuvieron por debajo de los 6° grados centígrados.

La situación no preocupa a los protagonistas que tomarán el escenario del MetLife Stadium el próximo domingo.

“Absolutamente”, dijo el linebacker de Denver Wesley Woodyard. “Hemos estado hablando sobre eso, nuestro grupo de liderazgo es algo clave para todos. Disfrutamos el momento en Nueva York, disfrutamos el SuperBowl, pero estamos aquí por un propósito, y ese es ganar un juego. Creo que todo mundo entiende eso”.

Lo que también entienden es que esta semana será distinta a cualquier cosa experimentada durante la campaña. Más medios de comunicación, seguro. Una atención enfermiza en cualquier cosa. Siete días fuera de casa. Practicar en las instalaciones de otro equipo. Los de Washington lo harán en las de los Gigantes, cruzando los estacionamientos del MetLife Stadium, y los Broncos en la de los Jets, en Florham Park, a 30 minutos de El Pantano.

“Obviamente es el partido más importante en el que hemos participado”, admitió el receptor de los Halcones Marinos Doug Baldwin. “Es uno de los encuentros que hemos soñado en jugar desde que tenemos seis años y estábamos en los campos de ligas pequeñas. La distracción y expectativa que lo rodea es definitivamente real. Pero esa distracción es la que tenemos que eliminar. Será difícil. Pero para que podamos ejecutar tan bien como esperamos, tenemos que eliminar ese factor”.

Ninguno de los jugadores que participarán por Seattle han llegado tan lejos en sus carreras, lo que le da algo de ventaja competitiva a los Broncos de Denver, quienes tienen a cuatro veteranos que han estado en la gran fiesta de la NFL.

Esos elementos son el receptor Wes Welker, el ala cerrada Jacob Tamme, el esquinero Dominique Rodgers-Cromartie y un mariscal de campo llamado Peyton Manning.

El quarterback de Denver, por supuesto, es el único Bronco actual que ha ganado un anillo, lo hizo con Indianápolis en 2007, pero también perdió el Súper Domingo con sus Potros en 2010.

“Yo creo que lo más importante que él dijo (Manning), es eliminar distracciones, asegurarse de tener cuidado de los más pequeños detalles, hacer todo lo extra, estudiar los videos, más ejercicio, poner tu cuerpo en buena condición”, reforzó uno de los blancos favoritos de Manning, Eric Decker.

“Y luego, yo creo que la cosa más importante que dijo es que ha ganado uno y perdido otro. Y que es estar en las alturas y luego en lo más bajo. Así que lo importante es entender que hay que dar lo mejor que uno tiene porque este es efectivamente el último juego del año”.

Y es el primer Super Bowl jugado en un estadio abierto en una ciudad de clima frío. Hay nieve en el suelo, el aire corta  y existen muchos pronósticos de lo que se puede esperar el domingo.

Pero el pronóstico más certero fue entregado en labios del safety All-Pro Earl Thomas. “No me importa dónde juguemos”, aseveró. “Sé que cuando juguemos, todos los sentimientos y elementos que yo necesito para alistarme y prepararme, estarán allí”.